| Denbora arin doa, nahi eta ez. | ¡¡Qué rápido pasa el tiempo!! |
| Erosketak, opariak, familia, ospakizunak... gabonak osterabe dagoz atean... | Compras, regalos, familia, celebraciones... las Navidades están de nuevo a la puerta... |
| Guztiontzat, Gabon Zoriontsuak eta Urte Berri On.!! | ¡¡Felices Navidades y un buen año nuevo para todos y todas!! |
| Eta, ahal bada, aurtengoa baino hobe izateko jende askorentzat, lana eta poztasuna ez egoteko faltan. | Y, a ser posible, que sea mejor que éste para mucha gente, que no tengan a faltar trabajo y felicidad. |
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lunes, 20 de diciembre de 2010
Gabon Zoriontsuak 2010 Felices Navidades
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Piense Ud. en los demás
De mis tiempos niños y de la tele, así, única (pues sólo había un canal) y en blanco y negro, me acuerdo de este lema. No recuerdo los anuncios en sí, pero sí el lema.
Siempre me ha parecido un gran lema y a tener en cuenta.
Viene al hilo de un "sucedido" acaecido en verano. Seguro que os suena conocido. Seguro que os ha pasado más de una vez. Y seguro que sobre todo en verano, que es cuando todos y todas salimos a navegar, con lo que el "parque náutico" aumenta espectacularmente.
Dos barcos con rumbos coincidentes. Riesgo muy relativo de colisión (más que nada por las esloras). Pero ¿se puede hacer algo más?
Me dirijo hacia el puerto a vela. Es ostensible que voy a vela: las dos velas desplegadas y el motor fuera borda levantado.
Estoy llevando un rumbo directo con un aparente del través, por babor. El viento es flojo y navego a 3 nuditos. El estado del tiempo y la mar, muy bueno.
Por estribor tengo relativamente cerca el cabo de Santa Catalina. Evidentemente no lo suficientemente cerca como colisionar, pero sí lo suficientemente cerca como para correr el riesgo de quedar desventado o tener que hacer maniobras que me lleven a tener que ceñir a tope.
Hay algunas chipironeras y pequeñas embarcaciones pescando fondeadas o al garete, pero están lejos. Me he molestado en dejar mucha agua entre ellas y nosotros.
En esto, que veo un pequeño yate de motor (8-9 metros) por la amura de babor. Viene planeando. Podrá llevar unos 10-15 nudos. Viene en línea recta dirección Ondarroa-Elantxobe o Bermeo.
Si no cambia de rumbo, pasará por mi proa, a muy poca distancia.
En seguida compruebo que se acerca rápido, pero lo sigo viendo por el mismo sitio. Vale, calma, aquí no va a haber una colisión. Para empezar porque somos pequeñas esloras y porque siempre se podrá maniobrar a última hora, sobre todo él. Pero sí es evidente que si sigue a rumbo, me va a pasar justo delante de mi proa... y me voy a jamar las olas laterales de su planeo.
Recapitulo rápido: No vienen con piloto automático, ya distingo perfectamente al patrón en el fly-bridge, arriba. Le acompañan algunas personas. Puedo ver que su cara se dirige hacia mí. Me ha tenido que ver, por narices. Abajo en la bañera viajan algunas personas más. Es evidente, que vamos a cruzar y yo estoy a su estribor, por lo que a él correspondería maniobrar, en principio, para evitar colisión. Y es evidente que yo voy a vela. Así que por seguridad y cortesía, él debiera maniobrar.
El tiempo pasa rápido y estamos en una situación idéntica. Si él no maniobra lo hago yo. No hay tiempo para recoger velas y poner motor. El "protocolo" dicta que en ese caso, lo suyo es virar a estribor, puesto que si en el último momento el otro virara a babor, para evitarte, te encuentras en otra situación arriesgada. Pero si viro a estribor, tendré el viento por la popa, seguiré con arrancada, y me acercaré al cabo, con la posibilidad de estar desventado y tener que maniobrar para recuperar, o meter motor... Un incordio.
Siendo así, decido virar a babor, para aproarme y quedarme sin arrancada y ganar unos segundos, pues nos seguimos acercando y es evidente que él no tiene ninguna intención de virar, sigue en una perfecta línea recta.
Así lo hago. Gano unos pocos segundos, para que él pase por mi proa, según lo previsto, a unos escasos 20 metros.
Mientras pasan, veo cómo me miran fijamente los que van en el fly y alguna persona de abajo. Veo (no, no adivino, veo, tal es la distancia) rostros de sorpresa. ¿Habrán comentado algo sobre mi salud mental?... Quizás él contaba con librarme por mi popa, pero sería muy cerquita, supongo.
Ahora toca recuperar la arrancada y aguantar sus olas laterales dándoles la proa, con un par de buenos pantocazos, pues son muy cortas y de una altura de 1 metro.
Por mi cabeza pasan algunos pensamientos fugaces sobre su familia... Y me encuentro diciéndome a mí mismo en voz alta: "Tío. ¿¿Qué te costaba pasarme por la popa dandome un resguardo de 50 o 100 metros?? ¿¿15 segundos y unos grados??"
Insisto: evidentemente no había riesgo de colisión, eso es muy difícil, pero estaba claro que me iba a jamar las olas laterales de su planeo. O por proa o por popa. Pero supongo que este tipo de patrones sólo miran para adelante...
Pues oiga, sería bueno mirar de vez en cuando lo que dejas detrás y sobre todo, recuerde:
PIENSE Ud. EN LOS DEMÁS
viernes, 10 de diciembre de 2010
Orza abatible
El mecanismo de la orza.
Normal que esto sea un tema recurrente, en barcos de más de 25 años.
Y siempre tengo que deciros lo mismo: Hooper es de orza fija.
No sé si por gracia (cuando navega) o por desgracia (cuando no lo puedo subir al astillero de Lekeitio para hacer arreglos porque con la orza "no se puede"). Pero es así.
Sé que no es gran cosa, pero un Somero 20ero, Félix, me escribió para darme unas ideas de briconsejos, además de otras cosas que espero (algún día) traer a este blog, y uno de ellos era sobre la orza.
Sencilla pero ingeniosa idea de aplicar un aparejo (y perfectamente asequible).
Este es el texto que acompañaba a la foto:
Esta es la solución que adoptamos para izar la orza.
Prácticamente la subes a mano si estás navegando a motor y vas ligerito, de cualquier otro modo, lo haces a mano ayudado con el winche y solo en el último tirón para terminar de recogerla en la caja puede ser necesario usar la manivela del winche .
Y esta es la foto en la que se ve el aparejo.

Lo único que se me ocurre aportar, es que esa pletina en la que se sujeta el aparejo (pletina o cáncamo) creo que debería reforzarse bien por dentro, con una buena madera o placa de PVC que reparta el trabajo.
Pero si alguien tiene dudas, vía comentarios, se podría hablar más del tema...
jueves, 9 de diciembre de 2010
Retomando el blog
Demasiado; y ¡Cuánta razón, Juan!
Sabía que esto sería un riesgo importante. Me conozco. De normal, no saco mucho tiempo. Para nada. Y últimamente menos. Ni para navegar.
Quizás sea sólo desorganizado. No lo sé.
¡Pero si escribir unas líneas no cuesta mucho! No, escribir unas líneas no cuesta mucho.
Pero la mayoría de los y las que pasáis por aquí, no buscáis literatura o blogs personales. De esos hay muchos y buenos. Buscáis info sobre los Somos.
Y preparar articulillos de esos, ya es otro cantar.
Sirva esta entrada para unir lo que ya escribí con lo que espero poder ir escribiendo.
Y como estoy embalado, haré un brevísimo repaso del verano.
Por circunstancias familiares, poca navegación y poca chicha (el viento). Y otros días demasiado (el viento y sobre todo la mar). A pesar de ellos, un par de excursiones agradables a Elantxobe y alguna tarde de navegación bonita intentando competir con algunos amigos.
Intentando, porque junio se me fue de las manos y no pude "renovar" la patente. Y lo noté. ¡¡Vaya si lo noté!! Sobre todo al principio. A base de navegar, la autopulimentable fue limpiándose, pero se notaba la diferencia.
Esta primavera habrá que estar más diligente...
martes, 20 de abril de 2010
Culito seco, culito sano
(O de cómo navega el Hooper...)
No es la primera vez que hablo en este blog de cómo navega el Hooper, y es, en cierta medida, lo que me motivó a escribir en el blog y sobre el Hooper.
No voy a decir, no obstante, que sea el mejor barco (barquito) de su talla. Primero porque no puedo hacerlo. No he navegado en otros veleritos de su estilo.
Aclarar que entre ellos, veleros de 20 pies, pondría, a modo de ejemplo, al Condor 20, el Hunter Europa y no se me ocurren muchos más.
No cometeré el error de compararlos con el First 21X, que es mucho más barco, dobla en desplazamiento, ni siquiera con el Sun 20 o 2000.
Pero quiero echarle unas flores al bueno del Hooper. Motivado por un relatillo de navegación que leía el otro día, navegación en un Hunter Europa, que acabó con rociones y caladuras de culo... Y tampoco, insisto, entraré a decir que el Hunter sea un mal barco, que no lo sé. Creo que no, por lo leído. Voy a hablar del Hooper, que es lo mío.
Ya dije, que cuando lo vi, encima de los soportes, en la marina que lo tenía en venta, me gustó. Me gustaron sus formas, me gustó su orza (en el momento no pensé en si me convenía más orza abatible o fija, como es la del Hooper, cada una tienes sus pros y contras).
Me pareció un velero de formas rápidas: combina una buena manga, 2,40 m, con un casco con una proa lanzada, pero que sigue con un fondo de líneas planas, que si no fuera por la orza, dan la impresión de dotado para el planeo. Hablando después con otras personas, más de una vez me lo han dicho.
Es fácil alcanzar velocidad con poco viento. No es difícil navegar en torno a 5 o 5,5' (la velocidad de carena podemos calcularla en unos 6 nudos) para un viento mayor a 8', lo cual me parece que no está mal, y que seguramente, si uno fuera mejor patrón, podría ir un poco más allá.
Cuando estuve mirando un barco que pudiéramos comprar, me preocupaba el francobordo. En nuestro mar, buen viento también suele significar buena ola, y aunque nuestro mar sea más de ola larga y tendida... En ese aspecto, creo que también está bien diseñado.
En estos dos años, puedo decir, y lo diré prudentemente, para que no me digan que soy de Bilbao (que lo soy :-)) que he navegado con fuerza 4 de escala Beaufort. Y he navegado con mar de fondo relativamente importante, para un 20 pies. Sí hemos tenido los típicos rociones, cuando rompes una ola, pero nunca ha entrado agua o menos hemos estado en riesgo de embarcar agua en la bañera (hasta ahora, toco madera).
Pues eso, me apetecía contarlo.
viernes, 16 de abril de 2010
Con Spi y a lo loco
Ha pasado mucho tiempo, pero aún lo llevo fresco en la memoria, lo que a mi edad empieza a ser meritorio, así que lo voy a contar, ¡¡qué narices!!
Ha sido la primera navegada decente, y hasta hoy la única, que hemos hecho Hooper y yo con el Spi, esa señora misteriosa, sexy, fascinadora y temible, dicen.
Bueno, mejor diré que es la primera vez para mí, no sé si el Hooper lo habrá hecho antes con otros, y no se lo preguntaré que estas cosas son muy delicadas y pueden arruinar una relación de pareja...
Salí una tarde, con dos horas por delante, escasas, para dar unos bordos y despejar la cabeza.
La tarde, finales de julio, se presentaba bonita, con una mar bastante calma, para lo que había habido en días anteriores. Viento del NE, unos 6-8 nudos de real y bastante constante. Una mar de fondo muy pequeña (olas por debajo de medio metro) y además muy tendida, olas con poca frecuencia y poca pendiente, muy largas. Así que casi plano. Todo esto en el "abra" de Lekeitio, a una media milla de la punta norte de la isla.
Muchas embarcacaciones se habían apuntado a pasar la tarde, algunos paseando, otros a vela y los más pescando o intentándolo al menos.
Icé la mayor y desenrollé génova pensando en ponerme a un descuartelar o a través y dar un par de bordos, en dirección NNW y vuelta SSE, más o menos. Calculé que podría hacer 3,5 o 4' de velocidad a lo sumo.
Después de unos días que había tenido, con vientos entre 10 y 15', y haciendo velocidades de través de 5-5,5', no parecía mucho.
De repente cambié de idea: ¡¡Pongo el espí!!
¡¡Para, para el carro, chaval!! Estás solo. ¿Estás seguro de lo que haces? Sí, o eso creo, lo voy a intentar.Miré en dirección WSW, hacia Ogella, y no había nadie por allí, pescando ni nada, a quien pudiera abordar en un descuido... Vale, nos vamos para allí, poniendo el viento por la aleta de Er.
Así que enfilé para allí, fijé el timón con un resto de escota (mi "piloto automático"), orienté las velas más o menos para el rumbo, me puse el arnés-chaleco hinchable, y tras comprobar que no tenía a nadie por proa me sumergí en la cabina en busca del tangón y del saco del spi.
La navegada:
Los preparativos los hice más o menos rápidos. Llevé el saco y lo aseguré al candelero en la amura de sota, volví a popa a ver si el rumbo iba bien, lasqué en suficiencia la contra y el amantillo del tangón y me volví a proa a prepararlos, vuelta a popa, a controlar el rumbo, coger el tangón y vuelta a proa a llevarlo a la amura de barlo y a sujetarlo al palo, amantillo, contra y pasarle la braza por la uña. Comprobé desde la proa que el rumbo iba bien y sujeté la braza, la driza y la escota en sus respectivos puños.
Vuelta a la popa, todo controlado, cabos aclarados, tensar un poco la braza, hasta hacer tope en el tangón y dejarlo a unos 25 cm del estay, cazar un poco la escota para que no quede en banda, y levantar seguido y seguro la driza del spi.
Este subió bien y tranquilo, acariciando la espalda del génova, y ya cuando la parte superior del spi superó al génova, cogió aire y se hinchó. Ajusté la braza orientando tangón al rumbo, le di un ajuste provisional a la escota y enrollé el génova.
Lo siguiente fue ponerme con el viento por la aleta de Er, y me situé casi en popa, en la banda de Br (más que nada porque no parecía influir en la escora y tenía la escota más a mano), y empezar a controlar el cazado de la escota, lo justo para doblar la "oreja" del espi y llevar puños iguales, o intentarlo al menos.
Fue un momento muy bonito y emocionante. Vi que el barco arreaba, y vi en el GPS me decía que 4,5-5 nudos. A veces llegaba a los 5,5. Pero no estaba nada mal.
Lo que complicó el tema, o lo hizo más emocionante, a saber, es que pasado Santa Catalina y acercándome a Tximista-arria, la mar de fondo se hacía más notable:
En esa zona, supongo que por la configuración del fondo, la mar de fondo del NW se levanta, y lo que frente a la isla eran medio metro de ola, ahí se conviertieron en olas de casi el metro, y además más cortas y redondeadas, con una pendiente más importante.
El resultado de ello era que empujaban la proa a sotavento (hacia tierra) aumentando el riesgo de acercarse a la popa redodonda o una trasluchada involuntaria, cosa que no me hacía gracia.
Se me fue rapidísimo un montón de tiempo, no sé cuánto, hasta que me di cuenta que estaba pasado Arrakulu y tenía una hora escasa para volver al amarre para la hora pactada.
Un amigo me dijo: "Te he visto, me he dispuesto a ir a tu lado, te he visto poner el spi, y ¡¡te has ido!! ¡¡no podía alcanzarte!!"
La verdad es que para el aire que había, y para 20 pies de barco, la velocidad no estuvo nada mal, y la experiencia tampoco.
¡¡Ah!! ¡¡La recogida!!
Sin problemas. No disparé la braza. Simplemente abrí el génova y lasqué la braza, no en banda, hasta llevar el tangón casi hasta el estay. El spi se escondió detrás del génova y vino mansamente a la cabina recogiéndolo por la escota y luego la baluma y pujamen, por debajo de la botavara.
Lo siguiente fue un par de viajes a proa a sujetar la maniobra del spi en su sitio, recoger el tangón y el saco, y mientras volvía a puerto, guardé el espi en el saco para la siguiente.
¡¡Humm!! Por cierto, la vuelta fue a motor. El viento casi de cara, y no tenía tiempo de ir haciendo bordos. ¡¡Como táctico no tengo precio!! :-)
Es una experiencia que hay que repetir...
sábado, 10 de abril de 2010
Semana Santa 2010 (II)
Lunes de Pascua
El domingo por la mañana mi hija Nerea me comentó si estaba el mar para salir a dar una vuelta, para ir con una amiga. Me acerqué a la Tala con Wilma, nuestra springer, y tenía buena pinta el tema. Había viento NNE, calculé unos 6-8' y el mar estaba relativamente bien.
La sorpresa fue que para cuando se juntaron y vinieron, el viento había arreciado, no considerablemente pero se había hecho racheado. Aún así, la decisión fue de salir (alguno había fuera).
Afuera, lo que encontramos fue una mar entre rizada y marejadilla, con ola corta y frecuente,con pintar de ir subiendo, montada sobre una mar de fondo del NE, poco importante.
El resultado fue un buen mareo de mi hija (herencia de su padre, que espero le cueste menos superarlo que a su padre... :-)), y como no estamos aquí para sufrir, la acerqué al puerto, para salir seguido yo solo.
Visto que la cosa iba para arriba, levanté la mayor con rizo. Salí. Calculé un real de 10-12' NE. El estado de la mar ya era marejadilla, con olas cortas sobre el metro de altura , con corderitos dispersos. Para la escala Beaufort, entre F3 y F4, aunque el viento era más de F4, pues pronto medí 15' de real con rachas que llegaron puntualmente a 25'.
Pero como el Hooper iba bien y controlado, quité el rizo y abrí todo el trapo. Navegaba en torno a los 5' de través, sobre 3 en ceñida y 4' y pico a la aleta.
Hice unos cuantos bordos, quité óxido y volví al puerto, escasamente una horita más tarde, pues había que ir a comer y además quería tomarme un txakoli con Juan, que me había llamado.A la pregunta de Juan, contesté que "no, no me arrepiento de haber pasado a ser patrón del Hooper, y de haberme pasado a la vela".
Nunca estoy seguro si la pregunta es motivada por haberme suministrado él la primera dosis de esta droga, o si realmente sorprendido de que "olvide" mi pasado tractorista y pescatero (dicho sin ningún menosprecio, conste).
No fue larga la navegación ese día, pero sí interesante e intensa. Y como siempre pasa en este negocio, sirvió para hacerme consciente de que me queda mucho por aprender, sobre todo para exprimir aún un poco más al Hooper...


