Soy un Somo 20 ¿y tú?

Hay muy poca información sobre los veleros Somo en la red.
Si conoces algo sobre los Somo en general y los 20 en particular o tienes datos (datos de astillero, diseños, planos, prospectos, artículos, fotos) y los deseas compartir, contacta conmigo.
(Tienes mi dirección de correo en Mi perfil)
Aquí tienes los datos, planos y demás que he recolectado hasta ahora:
https://sites.google.com/site/hoopersomo/archivos

jueves, 10 de diciembre de 2009

Lekeitio-Zumaia (I)

El verano lo inicié con un viaje “largo”. Para unas tareas de mantenimiento del barco, quería ir de Lekeitio a Zumaia, para levantarlo a seco. Un viaje de 13 millas náuticas, aproximadamente.

Mi primer gran viaje

Para mí este viaje era importante, pues era el viaje más largo que he hecho hasta ahora como patrón. Y además en solitario.

Vale, alguno que esté leyendo esto estará sonriendo, con esas sonrisa benéfica con la que un avezado navegante, pero valdría para cualquier afición, escucha los primeros pinitos del iniciado. O bien estará sonriendo con una sonrisa más propia de decir “pero este tío, ¿qué ha hecho hasta ahora...? ¡¡No ha navegado en su vida!!”

Al primero, lo entiendo y no queda más que aceptarlo. Al segundo, le diría que tampoco es eso. Sí he navegado más de 13 millas, que si uno se pasa 6-8 horas caceando, por ejemplo, ya lo habrá superado o ahí andará...

Pero era mi primer “gran” viaje, y defino viaje el salir de un puerto para llegar a otro, con la pretensión de desembarcar en él. Y también habrá de tenerse en cuenta la “escala”. Entiendo que no es lo mismo navegar 15 millas en un velero de 40 pies, que hacerlo en una lancha rápida de 26 pies, o hacerlo en un pequeño velero de 20 pies o de 18, pues cuanto más lento y pequeño sea el barco, le dará un plus de incertidumbre, lógicamente.

Por qué a Zumaia.

Tocaba hacer algunas operaciones con el Hooper: patente y echarle un vistazo a la orza, pues pensaba que simplemente estaba con patente o antifouling, con lo que era probable que tuviera algún problema de corrosión, poco o mucho.

En Lekeitio contamos con un astillero para estas cuestiones, pero en ese momento no podía levantar el barco allí, por la orza, pues como ya he dicho en otra ocasión, el Hooper es de orza fija. No sé si en este momento está solucionado pero no entonces. Y el sitio con travelift más cercano era Zumaia. La otra alternativa era Getxo, lo que suponía una travesía más seria (de unas 40 millas).

Así que levanté el Hooper en la Marina Urola de Zumaia, tras contactar con ellos y acordar plazos, etcétera. Para dichos menesteres, y concretar precios y demás, el correo electrónico funcionó muy bien.

La Marina Urola y el puerto Deportivo de Zumaia


La experiencia en la Marina Urola fue en general muy buena, con dos puntitos negros. Uno lo puso la climatología, pues me tocó varios días de sirimiri o franca lluvia, con lo que de pintar, complicado y dos que yo había pactado estar en seco 7-10 días; me dijeron que ningún problema, pero una vez arriba, y sobre todo ocupando una cama “pequeña” (que se ve que tenían más escasez) me pusieron problemas para tanto tiempo y me “urgieron” a terminar cuanto antes.

Pero en general, he de decir que es bonito sitio y donde estuve a gusto, las instalaciones (baños, duchas) y el ambiente muy bien, así como la predisposición del personal es muy bueno, aunque la disponibilidad de repuestos y pinturas, es complicada, si buscas cosas concretas. Los precios de los servicios están en justa medida con lo que se cobran en otros sitios y sin sorpresas.

Si alguien va a ir, que concrete bien la hora aproximada de levantado, y será conveniente contactar con ellos antes de la llegada, por
el 9 de VHF.

El puerto Deportivo de Zumaia es un pedazo puerto gestionado por la Marina Urola y lleno de barcos de caer la baba. Bueno, a uno no le hace falta mucho para ello...

Las instalaciones están bien, el acceso parece cómodo (lo vi con la ría en buenas condiciones, no sé si la cosa variará cuando haya mareas vivas y coincidan riadas con vaciantes, por ejemplo) y los amarres están bien. O esa es la impresión de un visitante.

El mayor pero de este puerto, quizás sea la entrada y salida a la mar, con la barra que se puede formar en esa ría a poco que haya mala mar. Según las cartas que he podido ver, el calado mínimo de la ría es de 1,5 metros, pero el fondo parece arena, y ya sabemos lo que puede pasar con los fondos de arena, que se mueven y donde antes no había ahora hay una meseta... Máxime si no se dragan.

Al margen de eso, se han hecho famosas en internet algunas imágenes de veleros surfeando en la entrada a la ría... y es que la entrada tiene una configuración preciosa para generar una buena barra a nada que se levante rasca. Bueno, de hecho, la barra de Zumaia siempre ha sido muy famosa...

Por ello, resulta muy curioso ver los pedazo de buques que se construyen o reparan en los astilleros, al lado mismo del puerto deportivo. Mientras estuve allí había un pedazo de barco cuya eslora no se calcular, pero mucha (¿más de 50 metros?), su correspondiente manga y una altura, sobre el agua del equivalente a una casa de 6 pisos. Te los imaginas saliendo por la ría y literalmente "llenando" la ría...

Zumaia, herria (Zumaia, el pueblo)

(Las fotos están enlazadas desde la web de Zumaia. Tiene una preciosa galería de fotos)


El pueblo de Zumaia es muy bonito, tiene algunos rincones muy bonitos y el paseo paralelo a la ría hasta el faro de San Telmo es muy pintoresco, por lo menos. Tiene muchos restaurantes, para todos los bolsillos y se pueden comer platos de todo tipo, desde humildes pero muy buenos menús, y a precios muy razonables (por ejemplo en la antigua cofradía, en el centro del pueblo en la misma orilla de la ría), hasta mariscadas. A elegir.

Por acabar con los asuntos marineros, no podemos olvidar que podemos también tomar algunos txakolis con buenos pinchos u otros licores, al gusto.

Vale, vale, y como todo no va a ser tragar, también hay que mencionar otras muchas cosas interesantes, que podemos consultar en la web del Ayuntamiento de Zumaia y acceder andando desde la Marina o desde la ría, si hemos decidido atracar al paseo:

Definitivamente, es un destino a recomendar. Muy recomendable para una visita veraniega.

Dejo el viaje y más para próximas entregas.

Parte II

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Euskararen Nazioarteko Eguna

Resumen:

Esta entrada en el blog no tiene contenido náutico, es simplemente una entrada de solidaridad con el Día Internacional del Euskara y algo más. De todas formas, si quieres una traducción al español (al inglés me sería más trabajoso :-)) dímelo vía comentario y lo incluiré.



Abenduaren 3an Euskararen Nazioarteko Egunaren 60. urteurrena ospatu da.
Aurtengo edizioan Eusko-Ikaskuntzak, antolatzailea, Interneten sortutako sare sozial berrietan euskararen erabilera bultzatzea helburua dauka.

Irudian agertzen den logoa Nestor Basterretxeak, euskal artistak, 2005ean diseinatutakoa da, urteroko ospakizunaren identifikazio ikurratzat eta euskal hizkuntzaren unibertsaltasuna aldarrikatzeko.

Blog xume honetan be horrelako ospakizuna kontutan eduki nahi dut.


Bere momentuan, blogaren ideia sortu nuenean, pentsatu nuen euskaraz ere egitea, hizkuntza bietan, hain zuzen. Baina horrelako erabakiek beti daukate prezio bat: denbora.

Kostatzen zait nahiko hizkuntza batean mantentzea blog hau bietan egiteko be bai… Eta beti bezala, aukeratzekotan, beti irabaziko du gaztelaniak, jende gehiago irakurriko duelako, noski. Ez da inoren kulpa, gauzak horrela daude (oraingoz), ona edo txarrerako, baina aldi berean, hori euskara eta gaztelaniaren artean berdintasunaren ezaren beste froga bat izan daiteke.

Agian etorkizunean beste modu batez eraikiko dut blog hau, baina bitartean…

Gora Euskara!!

Euskara, Euskara,
jalgi hadi plazara,
baita ere internetera

sábado, 21 de noviembre de 2009

Un buen verano

Un buen verano.

Sí, de acuerdo. Quizás un poco tarde para hablar del verano, ahora en que los vientos del sur dan paso a temporales del noroeste, con sus maretones y olas enormes, empujadas por fuertes vientos, que hacen que uno contemple la mar a resguardo, de las olas, del aire, con ese respeto sordo y profundo con el que mira el viejo marinero a la mar despendolada, tratando de arrebatar el acantilado.

Pero los que llevamos un tiempo sin navegar, este ejercicio nos permite volver a estar allí, moviendo nuestro culo de una banda a otra en las viradas, encajando esa ola traicionera que va a morir justo en la amura, regando la bañera con espuma, mágica, porque parece que no nos moje y sólo nos haga reír...

Pues ha sido un buen verano a mi parecer. Quizás pudo ser mejor, quizás no queramos recordar esos momentos que no fueron tan buenos como quisiéramos porque Eolo se negó a acudir, nos olvidamos de esos proyectos que nos hicimos y que por una razón u otra no pudieron llevarse a cabo, pero todo eso es borrado por esos buenos momentos que consiguen estar grabados en nuestra memoria.

Y quiero acordarme de esas pequeñas excursiones a un puerto costero, que te hacían pensar en que estabas en Grecia, más que en Euskadi (o por lo menos la Grecia que uno se imagina). Una Grecia, eso sí, no tan blanca, sí más colorida, pero lejos del bullicio y la saturación que parece acompañar últimamente a las poblaciones costeras.

Medito si debo decir cuál es. Quizás ya lo adivines. Pero no, creo que no debo decirlo. No es egoísmo. Es simplemente que el anonimato hace que tenga ese encanto. Si estuviera lleno de barcos y de turistas o simplemente visitantes, no sería lo mismo.

Para mí fue encantador que pudiéramos acudir casi todos los miembros de mi familia. Mi mujer tenía que trabajar, pero pude ir con mis tres hijos. Fue una delicia. El viaje, el planteamiento, cómo salió todo, la compañía. Medito qué poner primero. Prefiero aplicar la propiedad conmutativa y dejarlo así. Lástima que Eolo no quiso aparecer ese día, pero el sol y la mar en calma hicieron del día un día mágico. Positivo por todo. Ahora, si hubiérmos podido navegar con viento de través, a cuatro o cinco nudos...

O esa tarde, en ese mismo puerto, con buenos amigos/as, tomando un cubata como nunca he tomado, suave y a la vez intenso, hablando de barcos y de mar...
También hubo días de intenso viento, incluso con una mar ordenada, que es lo que uno siempre aspira por estos andurriales, viento y mar llana, cuando los barcos vuelan y se cierra el círculo mágico...

Probablemente es connatural al ser humano desear siempre lo que no tiene, pero uno se muere de envidia cuando ve esos vídeos en Youtube, generalmente en aguas mediterráneos o baleares, con un viento F4 o F5, volando sobre unas olillas de viento... En nuestro mar, esos días son muy escasos. Y si el viento encima se atraviesa a la mar de fondo, el mar se desordena y arbola y se vuelve áspero. Vale, si hay que estar se está, pero barcos y patrones probablemente estén mejor en la seguridad del puerto.

También hemos tenido las tradicionales galernas, y alguna muy accidentada además.

He incluso por fin usé el spi como es debido, y además en solitario...

Me doy cuenta que tengo ahora dos opciones: U os abraso o lo voy contando poco a poco, según me dejen mis cada vez más escasas células grises, que decía Hércules Poirot...

Lo intentaré.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Hola de nuevo.

Seguimos navegando, luego vivimos.

Últimamente mi vida ha cambiado un poco. No mucho. Pero lo suficiente para que mi tiempo libre, haya caído en buena parte y más la oportunidad. Ese intangible que puede hacer que el tiempo libre, aún escaso, cunda y no parezca perdido.

En mi opinión, hay dos factores que amenazan al “blogger”, y en definitiva al blog: la falta de temas (el no saber qué decir) y la falta de tiempo. Ambas igual de peligrosas, si bien la falta de tiempo es recuperable, si encontramos el tiempo y/o la oportunidad.

En mi caso, ha sido este último factor. No es que no supiera qué decir (otra cosa es que interese), muchas veces he escrito en mi cabeza artículillos y reflexiones que no han llegado al papel digo al procesador de textos, por falta de tiempo y/u oportunidad.

Además, en mi caso, concurre una circunstancia: El verano casi completo lo pasamos en Lekeitio, y allí no tengo ordenador. No, no es una desventaja. Hay que desintoxicarse, de vez en cuando.

Quizás hayáis notado un cambio de estilo. Es que escribo yo mismo, Jon. Empezamos este blog Hooper y yo, y quedamos en que yo sería un utensilio de escritura para él. Pero hemos llegado a un acuerdo.

El se dedicará a lo que sabe (navegar y resistir olas y viento) y yo escribiré sobre lo que nos interesa a los dos.

¡Oh, sí! El blog sigue siendo de Hooper, y no mío. Sobre todo porque creo que si fuera mi blog sería muy poco interesante (a quién puede interesar lo que diga un señor un tanto mayorcete, a mi pesar, que está en la meseta de la vida, en ese momento en que hace tiempo que ya subimos y cada vez vemos más cerca ese cartel que debe decir algo así como “Peligro: pendiente prolongada”). Además, este blog nació para reflejar lo que es Hooper (en abstracto y no en particular) y lo que representa, esto es, lo que nos gusta y nos une, a Hooper, a mí y a tí, lector, espero.

Sólo queda prometer que intentaremos retomar este blog y continuar con él, contando nuestras cosas, sin necesaria vocación de gustaros o no, aunque esperamos que compartamos ilusión y gustos, porque al fin y al cabo, un blog, entiendo, no es un tratado, relato o revista. No es sino un diario que nació público, porque sí, pero no necesariamente para ser público.

En una siguiente entrega, muy próxima, os comentaré algunas aventurillas y reflexiones a destacar de este verano.

Y ya no os doy más la chapa.

Nos vemos. ¡¡Buena proa!!

miércoles, 22 de abril de 2009

Verdeles y aires de través

Esta Semana Santa, por fin, he podido navegar. Y he podido ir a pescar unos verdeles, que por una cosa o por otra... se iba posponiendo la cita, y así he llegado tarde, tan tarde que a punto estaban de cerrar la persiana... Y ese mismo día, pude navegar a vela o casi...

Os cuento...


"Joxe Mielen batela,
Txitxarrua eta berdela..."

Después de dedicar un día al motor, y a ponerlo al día (cambiar el aceite, engrasar...) y volverme loco con un gliceur obstruido que paraba el motor a bajo régimen... lo dejé medio listo para navegar.

Medio listo porque puse el motor en orden y sólo coloqué el génova, pues en la mayor quería repasar alguna cosilla...

Entre una cosa y otra, salí tarde a pescar. Menos mal que el día estaba nubladillo y así los peces comen hasta más metido el día. Un ligerísimo y estable vientecito del NW y una mar bastante planita. Agradable.
La pesca estuvo bien. A cacea cogí los verdeles que calculé para un par de comidas de los de casa. Ni uno más ni uno menos. Se ve que Neptuno me vio con esas intenciones tan loables e hizo que algunos se me fueran de la cucharilla para que estuviera un poco más pescando...

"Dame viento y te daré millas"

Cuando acabé la faena, pensé en volver a vela. Sé que Hooper también lo deseaba, que aunque a motor se porte razonablemente, es a trapo cuando da lo mejor de sí...

El aire había ido arreciantando del NW.

Problema es que íbamos a medias. Sólo llevaba el génova. ¿Es eso un problema?
No, no lo fue.

Con sólo el génova, algo menos que de través, 12-15 nudos de aparente, hacía sin problemas 4 nudos o algo más. (Se nota que me he instrumentalizado...)

Siguiendo con lo del post anterior, decidí probar si es posible navegar en ceñida sólo con el génova. Sí, es posible. con merma en la velocidad si apuraba mucho, pero se podía. Incluso virar por avante, sí.

Y así fui avanzando, placenteramente, disfrutando, hasta que poco antes de pasar la barra de Amandarri, y por precaución por ser marea baja y levantarse la mar de fondo, encendí motor.

Un bonito día.

Higarillo Belaontzi Elkartea: II RUTA DE LA ANTXOA

Higarillo Belauntzi Elkartea, KALATXORI Y GALERNA, han organizado, para el puente del 1º de Mayo, la Ruta de la Anchoa.
El plan es el siguiente:

Día 1 de mayo:

1 - Concentración en Lekeitio de los barcos de Bermeo, Santurtzi y Motriku, en donde se pasara la noche.
2 - Cena en un restaurante de Lekeitio.

Día 2 de mayo:

1 - Salida de los barcos navegando hasta Motriku para virar una boya y navegar a Elantxobe, donde se pasara la noche.
2 - Organización de una cena en el muelle con comida aportada por los barcos participantes.
3 - Entrega de diplomas o premios (según presupuesto).

Día 3 de mayo:

1 - Salida de Elantxobe y regreso cada uno a su puerto base.

Más información:
Higarillo Belaontzi Elkartea: II RUTA DE LA ANTXOA

viernes, 27 de marzo de 2009

Fabricando vientos

Llevo tiempo intentando escribir algo en el blog (tiempo ha pasado desde la última).
Tenía en mente otra cosa, más que nada por los apremios que me mete Hooper, pero tengo muy poquito tiempo últimamente, y menos para entrar en el ordenador.
(
Así que hoy, voy a contaros una de las experiencias personales que me ha supuesto la vela.
Descubrir el viento aparente.

¡¡Vale, vale!!
No es que lo haya descubierto estrictamente. Saber ya sabía lo que era...
Saqué el PER y después Patrón de Yate y llevo unos cuantos años haciendo pequeñas navegaditas. Y, en teoría al menos, sabía lo que era el viento aparente. Aunque me costó entender un poco el concepto en su momento, con aquel libro de PER de Quintana...

Pero cuando uno va en una embarcación a motor, el viento aparente se convierte en ese fenómeno más o menos curioso que hace que los días que hay un poco de viento, según vayas hacia él te obliga a sujetar la gorra o si vas a su favor, de repente notes una inaguantable sensación de falta de aire y bochorno en los calurosos días de verano...

Digamos que es... un efecto colateral. Está ahí y punto. Pero nada más...

Sin embargo, en un velero, el viento aparente es vida...

Y es una sensación realmente impactante cuando en un día de un viento ínfimo, ese que cuando te aproas a él, no apagaría una cerilla, y sin embargo, cuando poco a poco el barco empieza a moverse, y buscándolo en ceñida, a un descuartelar, el viento se empieza a notar más fresco, refresca la cara y alegra al barco y al patrón, y consigue sacar un movimiento al barco que a priori no esperabas que fuera posible...

A eso le llamo "fabricar vientos"...

Y es curioso, pero como otras muchas cosas que he descubierto, sólo eres consciente de ello cuando tú eres el patrón de ese barco. Que otras veces he acompañado en barcos de vela (si bien tampoco muchas) y a pesar de que lo sabes y te lo explican... parece que no lo encuentras.

Buena navegación.

¡¡Sí, sí!! ¡¡Ya voy, Hooper!!