Soy un Somo 20 ¿y tú?

Hay muy poca información sobre los veleros Somo en la red.
Si conoces algo sobre los Somo en general y los 20 en particular o tienes datos (datos de astillero, diseños, planos, prospectos, artículos, fotos) y los deseas compartir, contacta conmigo.
(Tienes mi dirección de correo en Mi perfil)
Aquí tienes los datos, planos y demás que he recolectado hasta ahora:
https://sites.google.com/site/hoopersomo/archivos
Mostrando entradas con la etiqueta el barco. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Cargadera de mayor



Un amigo me ha pedido información de cómo tengo montada una cargadera para arriar la vela mayor. Y eso me da una gran oportunidad de volver a escribir en el blog, ya que hasta ahora no he tenido muchos motivos ni ganas de escribir.

Esta primavera y buena parte del verano he estado casi fuera de servicio, por un problemilla de salud. Eso ha hecho que no atacara varios bricos que tenía ganas de llevar a cabo y que no hiciera algunas navegaciones que me apetecían mucho. Es por ello, que no haciendo nada, nada había que escribir. Pero todo tiene su parte buena. He navegado menos, pero he navegado más con la familia, dejando de ser un empedernido navegante solitario y además con la sensación de que han disfrutado de esas breves excursiones a puertos de los alrededores y eso es muy positivo y me causa mucha alegría.

Pero volvamos con la cargadera. Se trata de un cabo que permite arriar desde la bañera la vela mayor, sin necesidad de tocar el trapo. Pero antes de seguir, ruego encarecidamente leer las advertencias del siguiente párrafo.

La cargadera no es una solución universal, para todos los barcos. Y para algunos, puede suponer un impedimento más que una ayuda (al fin y al cabo es un cabo más a cuidar, y valga la redundancia). Por ejemplo, para un amigo en cuyo barco es dejar en banda la driza de la mayor y la vela cae ella sola hasta la botavara prácticamente, la cargadera no aporta nada que necesite. Y cuando han salido estos temas, ha habido personas que comentan que la cargadera es un obstáculo y un cabo que sólo ocasiona líos. No es mi experiencia, pero lo dejo por escrito para que nadie me diga... A mí me sirve, y para mí es suficiente. Y cuento cómo lo tengo por si alguien se encuentra en una situación parecida.

Decidí poner la cargadera porque desde el principio, cuando dejaba en banda la driza de la mayor, la vela parecía que iba a caer por sí misma, pero era sólo una pequeña parte (no llegaba a un cuarto) y al resto había que ayudarla a bajar, lo que navegando en solitario hacía desde la bañera tirando de la baluma, con el resultado de un par de rasgones (porque la mayor ya pide cambio...). Desde que puse la cargadera, no he tenido que volver a tocar la mayor, y me basta con ella para arriarla entera.

Alguien dirá "y ¿por qué no limpiaste y/o engrasaste el canal del palo o los patines...?". Sencillo. Porque ya lo hice, pero la mayor seguía sin querer bajar...

Fundamentalmente la cargadera es un cabo que tira de la vela para facilitar su arriado, sujeta al patín más alto, junto al puño de driza, hacia abajo, hasta la base del palo, que después lo redirijo a la bañera a un mordedor sobre la cabina, en la zona del piano.Y no tiene más misterio. Más abajo os pongo unas fotos de cómo lo tengo montado.


Antes de pasar a las fotos, debo hacer unas advertencias que creo que se deben tener en cuenta:
  • La cargadera no es un cabo que participe en el trimado. Por tanto, lo mejor es fijarlo y que no afecte a la vela y a su trimado y que no moleste al resto del aparejo.
  • Cuando vayas a izar la vela, ¡¡no olvides dejar la cargadera en banda y aclarada, sin líos, y sacada del mordedor!! Si eres tan despistado como yo, recordarás esta advertencia más de una vez... :-)
  • Cuando hayas izado la vela, la cargadera se debe fijar con una cierta holgura (que no estorbe por ejemplo si tienes que dar más tensión o menos al grátil) pero fijado, para que el viento no se lo lleve en banda y se enganche en el aparejo (al principio la mía tenía algo con la cruceta, siempre intentaba juntarse con ella, a la menor ocasión), porque entonces, sí vas a tener un problema más.
  • Si tienes que tomar o soltar rizos, debes acordarte de lascar o cazar de nuevo la cargadera como corresponda, para que no dificulte la operación o quede muy floja y la líe en el aparejo.
Aunque parezca una lista muy larga de advertencias, fundamentalmente se puede resumir en dos: que no estorbe a la vela y que no se líe con la jarcia firme o de labor. Y no es tanto. Quizás al principio... pero pronto le coges la medida y no supone un problema.


Vamos con las fotos. Empezamos desde el puño de driza de mayor hacia su fijación en el piano. La cargadera es el cabo (de 5 mm) azul con marcas amarillas y rojas. Como en algunas fotos no se ve muy claro, he añadido flechas para marcarlo.


 Detalle de la sujeción al último patín.
El nudo está hecho para que deje cierta holgura de movimiento.

 Vemos cómo la cargadera (cabo azul con marcas amarillas y rojas) baja hacia la base del palo.

 Primer desvío a pie de palo. Observad que parecería más lógico desviarlo desde el centro.
Así lo tenía al principio, pero paradójicamente, la llamada desde un lateral no dificulta el arriado y me crea menos problemas.


 Hacia la regleta de desvíos para caminar hacia el piano.

 Encima de la cabina

Cazado en el piano en un mordedor

Y por último un pequeño vídeo de cómo actúa, aunque creo que es bastante evidente, pero por si acaso alguien no lo había pillado.
 

jueves, 2 de enero de 2014

Urte Berri On - Feliz Año Nuevo

El pasado 31 de diciembre, por fin, pude acercarme a echar un vistazo al Hooper, desde hace un tiempo.

La tarde no estaba para navegar, ni mucho menos, pero por lo menos pude ver con satisfacción que TODO estaba en perfecto orden de revista: ninguna humedad, pese a lo que ha llovido en estos meses, nada roto, pese a vientos y maretones, sentina absolutamente seca... Un ALIVIO.

Quieras que no, siempre estás con la preocupación de que algo pase, aunque siempre que puedas le eches un vistazo a la webcam de Lekeitio, para poder ver el puerto y cómo van las cosas...

Mis colaboradores en la visita:

Mi hijo Mikel y Ortzi.
Lo siento si la calidad no es muy buena, la saqué con mi zapatófono...


martes, 11 de septiembre de 2012

Se nos ha roto el stay



El sábado 1 de septiembre se nos rompió el stay.

Estuvimos navegando, un barco amigo y yo, como salvajillos, con un viento NW, un tanto rolón hacia N y variable, que a ratos soplaba a unos humildes 6 Kn, como de repente subía hasta 10, mantenido, con unas rachas de hasta 12, con lo que andaba a ratos recogiendo un poco de génova o soltándolo todo, o rizando la mayor y soltando, con velocidades entre los 3,5-4 Kn en los momentos flojos y haciendo 5-6 kn en los momentos más fuertes...

Disfrutando de verdad. Además, estaba la mar entre rizada y marejadilla, pero sobre una mar de fondo relativamente pequeña, así que se podía navegar muy bien. Hacíamos bordos sin parar, jugando como chiquillos al que te cojo, al otro o a un perseguido imaginario...

A veces me parecía que el stay estaba un poco más curvado que de costumbre, pero el viento a veces era durillo...

Se acercaban las dos del mediodía. Ese día era la "bajada" en Lekeitio: el inicio de las fiestas, con el desfile de gente disfrazada para llegar a la plaza y empezar las fiestas, con la bajada de Antero.

Así que me despedí de mi amigo y volví a puerto, pues no quería ir tarde a comer.

Pasé Amandarri a vela, y delante de las boyas exteriores del puerto, empecé a recoger vela.

El enrollador iba duro, y no acertaba a ver porqué. Pensé que habría alguna vuelta mordida en el tambor, me pasa mucho. Tiré un poco y libró y se enrolló aunque con un "tacto" un poco raro...

Recogí la mayor, puse defensas y me fui a mi amarre.
Cuando estaba amarrado, abrí el stopper de la driza del génova, para aflojar la tensión de ésté, y me sorprendió que salió un buen cacho, como medio metro, velozmente. Normalmente eso no pasaba... Iba a pasar a proa y entonces me di cuenta y me sorprendió que los obenques iban flojos.

Entonces miré arriba, y descubrí el pastel: el enrollador entero colgaba de la driza y por la punta del enrollador asomaba lo que antes fue un cable, como si fuera una escoba de las viejas despeluchadas... ¡¡Ostras!!


 Así de despeluchado quedó el cable por arriba.
Lo blanco es un cabito que le até para que no se perdiera dentro.
Al enrollador le falta el tope superior, que se lo quité 
para mirar cómo estaba el cable por dentro.

En ese momento, me sonó el teléfono. Mi amigo, el de siempre, mi ángel de la guarda, el que siempre está en los buenos y menos buenos momentos, me informó que tenía algo raro en el enrollador o en el palo. Le dije que sí, que lo había visto. "¿Y el palo?".

Buena pregunta. En un aparejo fraccionado de crucetas retrasadas, son los obenques, altos y bajos, los que evitan que el palo caiga para adelante. Puedes soltar totalmente el backstay, y no caerá. Pero sólo el stay de proa evita que el palo caiga para atrás. ¡¡Glup!!

A no ser que... Con el uso del spi, había cogido la costumbre de llevar la driza del spi sujeta en el balcón de proa, con el fin de poder colocarla en el puño de driza del spi (pues suelo subirlo desde la amura que esté a sotavento). Esa driza era la que estaba sujetando el palo (esta tensa tensa) y había evitado su caída.

¡¡Santa costumbre!! Que por supuesto, seguiré manteniendo...

Lo demás,  no tiene mucha historia. Acepté la ayuda de mi amigo para bajar del todo el enrollador, desengancharlo y asegurar el palo también con la driza del génova por si acaso, y sujetar el enrollador sobre la cubierta.

Con lo que tanto el como yo, llegamos tarde a comer... Lo de este hombre es la leche y de agradecer...

El motivo de la rotura, lo achaco a años de uso, y probablemente a que el enrollador, al girar, actuaba sobre el tensor del stay, apretándolo o aflojándolo aleatoriamente. De hecho, la parte que unía el tensor a la cubierta, estaba totalmente suelta.

Me dio un poco de remordimientos pensar que abuso un poco del Hooper y de esos días durillos... aunque creo que no hago el loco (otra cosa será lo que piensen otros de mí). Con razones, mi amigo calmó mi ánimo diciendo que si un barco así no estaba diseñado para aguantar 10 o 15 kn de viento, era un delito, que aguanta eso y más... Así debe ser. Probablemente, los años y la fatiga de los materiales no pase en balde.

En breve estará arreglado, espero. Todavía me gustaría navegar un poco más a vela antes de que llegue el invierno... Por supuesto con la driza del spi sujeta en el balcón de proa...

lunes, 27 de febrero de 2012

Orza abatible del Somo 20


Periódicamente, alguien me pregunta sobre el mecanismo de la orza abatible del Somo 20...
Supongo que la edad no perdona, y la fatiga de los materiales causará que los mecanismos empiecen a fallar...

Y lamentablemente, siempre tengo que decir que no puedo aportar nada a esta pregunta. El Hooper es de orza fija.

Ante una enésima consulta, he pedido a Félix, un amigo somero que ya antes nos ayudó con una entrada en la que aportaba un aparejillo para poder levar la orza con menos esfuerzo, si tenía algo al respecto. Y amable como siempre, me ha facilitado un esquema de funcionamiento de la orza abatible, que espero que os pueda servir a los que tenéis barcos Somo 20 con orza abatible.

Incluyo una imagen del esquema, pero el esquema está disponible en formato pdf en la página de archivos del Hooper, donde he colgado información, fotos y demás que he conseguido de los Somo, concretamente en este enlace.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Un fondo limpio para el tambucho de popa



El tambucho de popa, además de un buen tambucho para el depósito de gasolina y otros cachivaches, sirve de desagüe del agua de lluvia, etcétera.

En el Hooper, el frente de proa de ese tambucho está cerrado con una tabla de contrachapado marino con dos ranuras en su base para que el agua de lluvia pase por ellos, para buscar los imbornales en las dos esquinas y en la popa de la bañera, dentro del tambucho.

Cuando lo compramos, el depósito, un bidón suplementario y otras cosas, estaban apoyados en el suelo del tambucho-bañera, con lo que se retiene el agua bajo ellos y crecen las algas, con la consiguiente suciedad. Que me di cuenta cuando acabé el primer depósito de gasolina y saqué el bidón para rellenar. ¡¡Qué guarrada!! y ¡¡qué olor!!

Puestos a solucionarlo, utilicé una "jaula" de frutas (una caja agujereada de plástico) para poner el depósito dentro. Funcionó a medias. Debajo de la caja se volvió a hacer porquería.

Después opté por poner un fondo de maderas. Peor. A la suciedad se unió la humedad que hacía las maderas.

La solución, espero que definitiva, ha sido poner unas losetas que llevan unas patas, haciendo como bovedillas, para que el agua corra por debajo.

Se pierden 20 mm de fondo, pero creo que gano en limpieza.

Las puse a finales de agosto. No saqué fotos, pero aquí podéis ver cómo estaba un mes más tarde:


Y en esta podéis ver cómo estaba este fin de semana, más de tres meses después:



Bastante limpio.

Me sobraron unos recortes, que pondré en el fondo del pozo de anclas, visto el resultado.

Las losetas que he usado son de la marca DAPLAST, modelo Tarima SOLKIT. Son losetas de plástico (polietileno) resistentes (hasta 2.500 kg/loseta, dicen), resistentes a detergentes, imputrescibles y muy importante, permiten que el agua circule libremente por debajo.


Las losetas son de 50 cm x 50 cm, con una altura de 2 cm,  en color blanco, azul, verde, rojo, gris y negro y se ensamblan unas con otras.

Podéis ver más en este enlace: http://www.daplast.com/index.php?page=12&idprod=11

Anteriormente vi unas losetas más baratas, pero la parte inferior, en lugar de ser como patitas abovedadas, eran perfiles hasta el suelo, que no dejaban correr el agua por debajo. Ojo a ésto.

Compré 3 (las encontré en Leroy Merlin, aquí en MegaPark, en Barakaldo). De primeras pensaba que usando los recortes, podría bastarme con dos, pues el tambucho, a nivel del suelo, es de un tamaño de 122 x 30 cm aproximadamente.
Pero resulta que los ensamblajes de unas con otras no son iguales en todos los lados, sino que son distintos los de dos lados (a lo ancho, por ejemplo) que los de los otros dos lados (a lo largo, por ejemplo). No es fácil de explicar, pero si lo veis lo entenderéis.

Por tanto, decidí comprar 3, unirlas por los lados alineadas, y recortar los sobrantes. Dejando bastante libres los imbornales, como se puede ver en las fotos, por si hay que ponerles tapones o para limpiar si algo se colara.

De todas formas, como ya he dicho, los recortes los aprovecharé en el pozo de anclas.

Para cortarlas es bastante fácil con unas buenas tijeras de cocina o una navaja afilada.

Por cierto, en Leroy Merlin me costaron casi 4 euros cada loseta. En total casi 12 euros. Por favor, si las encuentras más baratas ¡¡no me lo digas!! :-)

En primavera, pasado el invierno, confirmaremos si esta solución, por fin, es la buena y cuando uno saque el depósito no le de asco.

jueves, 25 de agosto de 2011

La contra del tangón del spi

Con la "gran" experiencia adquirida en estas navegaciones (es ironía, por supuesto), voy a comentar cómo tengo resuelto el arraigo de la contra del tangón en el Hooper.

Cuando empecé a leer cosas sobre el spi, me encontré con algún texto que ponía el arraigo de la contra del tangón a pie de palo. Y así lo puse. Pues no, no funciona. Porque al hinchar el spi y tender a subirse, resulta que la braza se convierte en una línea que sube hacia proa, ascendente. Por tanto, el tangón tiende a resbalar hacia abajo por esa línea, siempre que se ponga como se debe poner, pasando la braza (el cabo) por dentro de la uña. El resultado fue que el tangón golpeó con fuerza contra el obenquillo, que se me pusieron los pelos de punta.

La contra, en esa posición se opone a que el tangón suba o vaya a la proa, pero no se opone a que baje (para eso está el amantillo) ni a que vaya hacia popa (tampoco lo evita el amantillo, pues esté más adelante y más alto, o más atrás y más bajo, la longitud del amantillo no varía).
El único remedio que se me ocurrió en el momento era sujetar con la uña el puño de braza del spi, pero así no se apareja.

Lo pongo en un dibujo. Sustituyo las patas de gallo por un arraigo simple en la mitad.


Si hacéis la prueba con el tangón sin poner la contra, lo comprobaréis (¡¡cuidado con los obenques!!)

Después pude leer que el arraigo de la contra se ponía en el medio de la J (distancia entre pie de palo y arraigo inferior del stay) y en el medio de la crujía.

La ventaja de este sistema es que con ello, la contra puede evitar que el tangón choque sin control contra los obenques, y que controla además mejor que el tangón ni suba ni choque con el stay.
La desventaja, para mí, era que para ello hay que poner un cadenote en mitad de la cubierta de proa, lo que implica de hacer más agujeros, reforzar una zona (en sandwich) que quizás no esté pensada para ella, etc.

Como alternativa, se me ocurrió sujetar el arraigo de la contra del tangón en la base del arraigo del stay, aprovechando las pletinas del enrollador.

Me he evitado hacer agujeros, evita perfectamente que el tangón caiga a popa, controla bien que el tangón no suba. El único problema es que no evita que el tangón se desplace a proa, contra el stay. En condiciones normales, quien lo evita es la braza del spi, haciendo tope el tangón contra el grillete automático de aquella.

En el único momento que hay que tener cuidado es cuando se arría el spi, porque más pronto o tarde se amolla la braza, para facilitar el desvente y recogida, con lo que hay que tener cuidado de amollarla controladamente para que el tangón no choque con el stay.

Por ahora, evaluando ventajas y desventajas de las anteriores, esta situación es la que más me convence...

martes, 12 de abril de 2011

Hooper y los Somo, aún más en la red

Además de las entradas de este Blog, presento dos nuevas formas con las que tratar de que el Hooper, y los veleros Somo, no sólo los 20 sino también sus hermanos mayores, estén en la red.

Twitter

Hooper tiene una cuenta de Twitter.
Con ello, lo que pretendemos es ir construyendo una red de noticias de la vela, y otra forma de compartir reflexiones, en formato de microblog.

Ya sé, ya sé... Más de uno estará pensando: "si no le da tiempo a meter cosas en el blog, ¿otra más?".
Ya lo sé, pero aún así, queríamos intentarlo. El problema es que tanto Hooper como yo somos muy novatos en esto, así que estamos en "fase de pruebas".

Sitio web del Hooper

Utilizando "Google Sites", hemos creado un sitio web para el Hooper.
Sobre todo veíamos la necesidad de tener un sitio donde alojar los archivos que algunos de vosotros habéis compartido con nosotros: antiguos folletos, pruebas de revistas escaneadas...
Pero también nos gustaría ir haciendo una colección de fotos de estos barcos.

En esa idea, hemos creado el sitio de Hooper:
https://sites.google.com/site/hoopersomo/

En él encontraréis un apartado "Archivos", que irá conteniendo el material que vaya encontrando sobre los Somo.
En este momento incluye alguna info de los modelos:
  • Somo 20 (dos folletos comerciales de entonces y una prueba en su día realizada por una revista)
  • Somo 23 (planos escaneados de este modelo)
  • Somo 27 (Folletos comerciales y un artículo de una revista de la época)
  • Somo 970 (fotos e información muy somera)
Como siempre, toda la información que tengáis de los Somo y queráis compartir, será bienvenida.

¡¡Buena proa!!

viernes, 10 de diciembre de 2010

Orza abatible

Muchas personas se ponen en contacto conmigo con un tema de "bricobarco" recurrente:
El mecanismo de la orza.

Normal que esto sea un tema recurrente, en barcos de más de 25 años.

Y siempre tengo que deciros lo mismo: Hooper es de orza fija.

No sé si por gracia (cuando navega) o por desgracia (cuando no lo puedo subir al astillero de Lekeitio para hacer arreglos porque con la orza "no se puede"). Pero es así.

Sé que no es gran cosa, pero un Somero 20ero, Félix, me escribió para darme unas ideas de briconsejos, además de otras cosas que espero (algún día) traer a este blog, y uno de ellos era sobre la orza.

Sencilla pero ingeniosa idea de aplicar un aparejo (y perfectamente asequible).

Este es el texto que acompañaba a la foto:

Esta es la solución que adoptamos para izar la orza.
Prácticamente la subes a mano si estás navegando a motor y vas ligerito, de cualquier otro modo, lo haces a mano ayudado con el winche y solo en el último tirón para terminar de recogerla en la caja puede ser necesario usar la manivela del winche .

Y esta es la foto en la que se ve el aparejo.



Lo único que se me ocurre aportar, es que esa pletina en la que se sujeta el aparejo (pletina o cáncamo) creo que debería reforzarse bien por dentro, con una buena madera o placa de PVC que reparta el trabajo.

Pero si alguien tiene dudas, vía comentarios, se podría hablar más del tema...

martes, 20 de abril de 2010

Culito seco, culito sano

(O de cómo navega el Hooper...)

No es la primera vez que hablo en este blog de cómo navega el Hooper, y es, en cierta medida, lo que me motivó a escribir en el blog y sobre el Hooper.

No voy a decir, no obstante, que sea el mejor barco (barquito) de su talla. Primero porque no puedo hacerlo. No he navegado en otros veleritos de su estilo.

Aclarar que entre ellos, veleros de 20 pies, pondría, a modo de ejemplo, al Condor 20, el Hunter Europa y no se me ocurren muchos más.
No cometeré el error de compararlos con el First 21X, que es mucho más barco, dobla en desplazamiento, ni siquiera con el Sun 20 o 2000.

Pero quiero echarle unas flores al bueno del Hooper. Motivado por un relatillo de navegación que leía el otro día, navegación en un Hunter Europa, que acabó con rociones y caladuras de culo... Y tampoco, insisto, entraré a decir que el Hunter sea un mal barco, que no lo sé. Creo que no, por lo leído. Voy a hablar del Hooper, que es lo mío.

Ya dije, que cuando lo vi, encima de los soportes, en la marina que lo tenía en venta, me gustó. Me gustaron sus formas, me gustó su orza (en el momento no pensé en si me convenía más orza abatible o fija, como es la del Hooper, cada una tienes sus pros y contras).

Me pareció un velero de formas rápidas: combina una buena manga, 2,40 m, con un casco con una proa lanzada, pero que sigue con un fondo de líneas planas, que si no fuera por la orza, dan la impresión de dotado para el planeo. Hablando después con otras personas, más de una vez me lo han dicho.

Es fácil alcanzar velocidad con poco viento. No es difícil navegar en torno a 5 o 5,5' (la velocidad de carena podemos calcularla en unos 6 nudos) para un viento mayor a 8', lo cual me parece que no está mal, y que seguramente, si uno fuera mejor patrón, podría ir un poco más allá.

Cuando estuve mirando un barco que pudiéramos comprar, me preocupaba el francobordo. En nuestro mar, buen viento también suele significar buena ola, y aunque nuestro mar sea más de ola larga y tendida... En ese aspecto, creo que también está bien diseñado.

En estos dos años, puedo decir, y lo diré prudentemente, para que no me digan que soy de Bilbao (que lo soy :-)) que he navegado con fuerza 4 de escala Beaufort. Y he navegado con mar de fondo relativamente importante, para un 20 pies. Sí hemos tenido los típicos rociones, cuando rompes una ola, pero nunca ha entrado agua o menos hemos estado en riesgo de embarcar agua en la bañera (hasta ahora, toco madera).

Pues eso, me apetecía contarlo.

viernes, 16 de abril de 2010

Con Spi y a lo loco

Ha pasado mucho tiempo, pero aún lo llevo fresco en la memoria, lo que a mi edad empieza a ser meritorio, así que lo voy a contar, ¡¡qué narices!!

Ha sido la primera navegada decente, y hasta hoy la única, que hemos hecho Hooper y yo con el Spi, esa señora misteriosa, sexy, fascinadora y temible, dicen.

Bueno, mejor diré que es la primera vez para mí, no sé si el Hooper lo habrá hecho antes con otros, y no se lo preguntaré que estas cosas son muy delicadas y pueden arruinar una relación de pareja...

Salí una tarde, con dos horas por delante, escasas, para dar unos bordos y despejar la cabeza.

La tarde, finales de julio, se presentaba bonita, con una mar bastante calma, para lo que había habido en días anteriores. Viento del NE, unos 6-8 nudos de real y bastante constante. Una mar de fondo muy pequeña (olas por debajo de medio metro) y además muy tendida, olas con poca frecuencia y poca pendiente, muy largas. Así que casi plano. Todo esto en el "abra" de Lekeitio, a una media milla de la punta norte de la isla.
Muchas embarcacaciones se habían apuntado a pasar la tarde, algunos paseando, otros a vela y los más pescando o intentándolo al menos.

Icé la mayor y desenrollé génova pensando en ponerme a un descuartelar o a través y dar un par de bordos, en dirección NNW y vuelta SSE, más o menos. Calculé que podría hacer 3,5 o 4' de velocidad a lo sumo.
Después de unos días que había tenido, con vientos entre 10 y 15', y haciendo velocidades de través de 5-5,5', no parecía mucho.

De repente cambié de idea: ¡¡Pongo el espí!!

¡¡Para, para el carro, chaval!! Estás solo. ¿Estás seguro de lo que haces? Sí, o eso creo, lo voy a intentar.

Miré en dirección WSW, hacia Ogella, y no había nadie por allí, pescando ni nada, a quien pudiera abordar en un descuido... Vale, nos vamos para allí, poniendo el viento por la aleta de Er.
Así que enfilé para allí, fijé el timón con un resto de escota (mi "piloto automático"), orienté las velas más o menos para el rumbo, me puse el arnés-chaleco hinchable, y tras comprobar que no tenía a nadie por proa me sumergí en la cabina en busca del tangón y del saco del spi.

La navegada:

Los preparativos los hice más o menos rápidos. Llevé el saco y lo aseguré al candelero en la amura de sota, volví a popa a ver si el rumbo iba bien, lasqué en suficiencia la contra y el amantillo del tangón y me volví a proa a prepararlos, vuelta a popa, a controlar el rumbo, coger el tangón y vuelta a proa a llevarlo a la amura de barlo y a sujetarlo al palo, amantillo, contra y pasarle la braza por la uña. Comprobé desde la proa que el rumbo iba bien y sujeté la braza, la driza y la escota en sus respectivos puños.

Vuelta a la popa, todo controlado, cabos aclarados, tensar un poco la braza, hasta hacer tope en el tangón y dejarlo a unos 25 cm del estay, cazar un poco la escota para que no quede en banda, y levantar seguido y seguro la driza del spi.
Este subió bien y tranquilo, acariciando la espalda del génova, y ya cuando la parte superior del spi superó al génova, cogió aire y se hinchó. Ajusté la braza orientando tangón al rumbo, le di un ajuste provisional a la escota y enrollé el génova.

Lo siguiente fue ponerme con el viento por la aleta de Er, y me situé casi en popa, en la banda de Br (más que nada porque no parecía influir en la escora y tenía la escota más a mano), y empezar a controlar el cazado de la escota, lo justo para doblar la "oreja" del espi y llevar puños iguales, o intentarlo al menos.

Fue un momento muy bonito y emocionante. Vi que el barco arreaba, y vi en el GPS me decía que 4,5-5 nudos. A veces llegaba a los 5,5. Pero no estaba nada mal.

Lo que complicó el tema, o lo hizo más emocionante, a saber, es que pasado Santa Catalina y acercándome a Tximista-arria, la mar de fondo se hacía más notable:
En esa zona, supongo que por la configuración del fondo, la mar de fondo del NW se levanta, y lo que frente a la isla eran medio metro de ola, ahí se conviertieron en olas de casi el metro, y además más cortas y redondeadas, con una pendiente más importante.
El resultado de ello era que empujaban la proa a sotavento (hacia tierra) aumentando el riesgo de acercarse a la popa redodonda o una trasluchada involuntaria, cosa que no me hacía gracia.

El resultado fue que iba muy atareado (por eso no hay fotos o vídeo): una mano en la escota, otra en la caña, un ojo en la oreja del spi, otro en la ola por la amura de Er y otro a los catavientos y a la popa, controlar e intentar seguir el viento en la aleta.

Se me fue rapidísimo un montón de tiempo, no sé cuánto, hasta que me di cuenta que estaba pasado Arrakulu y tenía una hora escasa para volver al amarre para la hora pactada.

Un amigo me dijo: "Te he visto, me he dispuesto a ir a tu lado, te he visto poner el spi, y ¡¡te has ido!! ¡¡no podía alcanzarte!!"

La verdad es que para el aire que había, y para 20 pies de barco, la velocidad no estuvo nada mal, y la experiencia tampoco.

¡¡Ah!! ¡¡La recogida!!
Sin problemas. No disparé la braza. Simplemente abrí el génova y lasqué la braza, no en banda, hasta llevar el tangón casi hasta el estay. El spi se escondió detrás del génova y vino mansamente a la cabina recogiéndolo por la escota y luego la baluma y pujamen, por debajo de la botavara.
Lo siguiente fue un par de viajes a proa a sujetar la maniobra del spi en su sitio, recoger el tangón y el saco, y mientras volvía a puerto, guardé el espi en el saco para la siguiente.

¡¡Humm!! Por cierto, la vuelta fue a motor. El viento casi de cara, y no tenía tiempo de ir haciendo bordos. ¡¡Como táctico no tengo precio!! :-)

Es una experiencia que hay que repetir...

sábado, 10 de abril de 2010

Semana Santa 2010 (II)

Lunes de Pascua

El domingo por la mañana mi hija Nerea me comentó si estaba el mar para salir a dar una vuelta, para ir con una amiga. Me acerqué a la Tala con Wilma, nuestra springer, y tenía buena pinta el tema. Había viento NNE, calculé unos 6-8' y el mar estaba relativamente bien.

La sorpresa fue que para cuando se juntaron y vinieron, el viento había arreciado, no considerablemente pero se había hecho racheado. Aún así, la decisión fue de salir (alguno había fuera).

Afuera, lo que encontramos fue una mar entre rizada y marejadilla, con ola corta y frecuente,con pintar de ir subiendo, montada sobre una mar de fondo del NE, poco importante.

El resultado fue un buen mareo de mi hija (herencia de su padre, que espero le cueste menos superarlo que a su padre... :-)), y como no estamos aquí para sufrir, la acerqué al puerto, para salir seguido yo solo.

Visto que la cosa iba para arriba, levanté la mayor con rizo. Salí. Calculé un real de 10-12' NE. El estado de la mar ya era marejadilla, con olas cortas sobre el metro de altura , con corderitos dispersos. Para la , entre F3 y F4, aunque el viento era más de F4, pues pronto medí 15' de real con rachas que llegaron puntualmente a 25'.

Pero como el Hooper iba bien y controlado, quité el rizo y abrí todo el trapo. Navegaba en torno a los 5' de través, sobre 3 en ceñida y 4' y pico a la aleta.

Hice unos cuantos bordos, quité óxido y volví al puerto, escasamente una horita más tarde, pues había que ir a comer y además quería tomarme un txakoli con Juan, que me había llamado.

A la pregunta de Juan, contesté que "no, no me arrepiento de haber pasado a ser patrón del Hooper, y de haberme pasado a la vela".
Nunca estoy seguro si la pregunta es motivada por haberme suministrado él la primera dosis de esta droga, o si realmente sorprendido de que "olvide" mi pasado tractorista y pescatero (dicho sin ningún menosprecio, conste).

No fue larga la navegación ese día, pero sí interesante e intensa. Y como siempre pasa en este negocio, sirvió para hacerme consciente de que me queda mucho por aprender, sobre todo para exprimir aún un poco más al Hooper...

jueves, 8 de abril de 2010

Semana Santa 2010 (I)

Ya estamos en otra "temporada" nueva.
Pasado el invierno en el que sólo me he podido acercar a ver cómo estaba el Hooper de ciento en viento, y con alguna escapada furtiva y frustrada (por el estado de la mar), llegaba a la Semana Santa con muchas esperanzas.

Ya había puesto las velas el finde del 19 de marzo (en el que pude hacer una navegadita a motor, que ya conté), y para esta Semana Santa venía con ganas de poder hacer alguna navegadita interesante y también salir a pescar un rato.

Al final, lo de pescar fue que no, pues para pescar verdeles a gusto, va mejor una mar bella o casi, y la tónica general de esta Semana Santa (los días festivos aquí, de jueves a lunes) han sido de mar de fondo, de un lado y del otro..
Pero sí que pude disfrutar de unos ratos de navegación a vela, interesante y emocionante...

Viernes de Pasión... por la mar

El jueves estuvo de lluvia, sobre todo por la mañana, y atareado matando la mar de fondo del NW, que el miércoles levantó buenas olas y una buena barra. A la tarde, alguno ya salió, pero todavía la mar de fondo era importante, así que me pasé la tarde, un rato, terminando algunos ajustes en las velas y alguna cosilla suelta.

El viernes, ya salió algo bonito. Había viento del NW y quedaba una mar de fondo del NW con olas no demasiado largas, pero no muy importantes de altura. Estaba para salir. El viento, encima del tinglado, andaba por unos 8', pero con este viento siempre hay que tener cuidado pues Otoio lo tapa en buena parte.

Levanté la mayor dentro del puerto, y salí con el motor y la mayor. No mucha velocidad. Diríase que quería dar espectáculo a los paseantes de la Tala y casi lo consigo. Casi a la altura de Amandarri, pasado "Cabo Cañaveral", y mientras estaba en otra cosa, me llegaron un par de rachas, seguramente entubadas en la Avenida Abaroa, cuando desemboca en la Tala, que me pillaron con la mayor demasiado cazadas, y me dieron una escorada importante, aunque me dio tiempo a soltar la escota y evitar una orzada... carnaza para los móviles y las cámaras de fotos... :-)

Fuera había un par de veleros, el Turrit y el Irrintzi, bastante escorados. El Hooper no suele escorar tanto, si haces banda. Así que abrí el génova y paré y subí el motor.

El viento había arreciado algo, y estaba en los 10-12' con rachas de 15'. Pero navegaba razonablemente adrizado y con una buena velocidad, entorno a 5', aunque la ola, que se había acortado y subido con las rachas, paraba un poco el barco.

Estuve un rato dando unas vueltas y probando a navegar casi en popa cerrada, sin llegar a orejas de burro. Me llamó la atención de que en este rumbo, y siendo que le aparente se hace casi invisible, con el génova medio colapsado desventado por la mayor, pudiera navegar a casi 5'... Tenía que haber puesto el Spi, pero me faltaba de reponer una polea de popa...

Me perdí la procesión de Mingorri, una pena, pero la tarde fue bonita...

Mingorri

(Video de EITB: Mingorri, un diablo entre santos)

jueves, 7 de enero de 2010

Bricobarco: FB y timón a una

Comenté en un post anterior sobre que había hecho un sistema para maniobrar a la vez con el timón y el fueraborda...

No me parece especialmente impresionante ni novedoso, pero quizás a alguien que no lo haya pensado le sirva, así que vamos allá.

Cuando cogí el Hooper, el motor iba "fijo". Lleva por detrás un tornillo-palomilla que apretándolo, el motor va fijo. O así debería ser. En la realidad, lo que ocurría es que el motor iba poco a poco moviéndose, por la rotación de la hélice, siempre apuntando a babor, con lo que terminaba con una molesta tendencia a irse a estribor, lo que había que corregir con el timón, hasta que volvía a situar el motor. Era muy molesto.

Por otra parte, en las maniobras, el barco respondía muy poco y mal. Y me parecía un poco absurdo disponiendo de un fueraborda, siendo una de las ventajas de estos motores su buena respuesta ciando.

Así que pensé en un sistema de hacer solidarios el timón y el motor, mediante unas poleas y unos cabos de 4 mm haciendo función de guardines, se podría decir.

Con ello, he conseguido que andar a motor no sea una tortura, y responda mejor y sobre todo que las maniobras en puerto sean mejores, sobre todo ciando.

Os pongo un par de fotos, una tal cual está y otra marcando dónde están las poleas (con círculos amarillos) y marcando en rojo y en verde cada una de las dos líneas, así como su influencia . También adjunto un vídeo, que es un poco tonto, pues sólo muestra cómo se mueven en la misma dirección el timón y el motor, pero por si acaso a alguien le cuesta ver cómo va.

Al motor los sujeto mediante unos pequeños mosquetones. Se pueden soltar razonablemente bien. De todas formas, en navegación no necesito soltarlos, pues cuando voy a vela, subo el motor, con lo que los cabos quedan muy flojos y no molesta para girar el timón.

Las poleas son unas muy pequeñas que encontré. No tienen mucho misterio: que sean pequeñas sólo para que no abulten ni pesen demasiado. Puse unas Wichard mini con roldana inox de 4 mm.
Edito: añado enlace e imagen de las poleítas, pues veo que  han cambiado el enlace...

Admiten cabo de hasta 4 mm. Utilizo cabitos de nylon de 4 mm de diámetro. Generalmente la fuerza requerida no es mucha, así que a mí me basta.
Podéis verlas en este enlace.
Son así:

Edito: La sujeción de las poleas. Imaginación al poder.
En el caso del Hooper, en la popa tiene a modo de visera, que sobresale unos 40-50 mm por popa.
Atravieso esa visera con un tornillo inox de 4-5 mm de diámetro (lo marca el orificio de la polea, que entre de tal manera que quede una cierta holgura para que la polea pueda girar en sentido horizontal, pues depende cómo tire el cabito puede necesitar un cierto movimiento).
Paso la polea por el tornillo (depende cómo quede, puede ser necesario intercalar entre polea y fibra (parte inferior de la visera) unas arandelas... y cierro con una tuerca autoblocante, de esas que tienen unos hilos de nylon o algo así que hace que no giren locas, al contrario, cuesta apretarlas y soltarlas...


Intenté sacar fotos, pero no se aprecia, así que va un esquema...



Al timón lo sujeto por detrás mediante un tirafondo grande y una arandela. Me di cuenta después que no era la mejor manera, pues el tirafondo no entra contra las chapas (el timón es de contrachapado) sino entre capas, lo que hace que la sujeción no sea muy firme y que tienda a separar las chapas. Además, como no hay un sistema de enganche, se hace muy engorroso para soltar el timón, pues tengo que sacar el tirafondo... Tengo que hacer unas sujecciones también con mosquetón y de forma que agarren el timón contra las chapas y no a favor. Alguna idea ya tengo, la haré esta primavera...
Edito:
Ya resolví este tema.
Hice un agujero en la pala, transversal a la misma, en la parte más cercana al borde posterior, y a una altura que quede en horizontal o casi con las poleas, y le pasé un trozo de varilla roscada (o un tornillo inox al que hayamos cortado la cabeza), sobre la que se ponen dos tuerca de cáncamo u ojillos (comprados en una ferretería industrial en inox, a una cuarta parte del precio de náutica) y se aseguran con dos tuercas. Queda un poco justo, pero vale.


Para ser más cómodo el manejo del motor, lo que me hace falta es un mando que haga más cómodo el manejar la marcha avante-atrás, pues el mando queda pequeño y bastante fuera y no es muy cómodo. Para ello, también tengo alguna idea, si lo hago lo diré y cómo...

Vamos con las fotos y demás...




domingo, 27 de diciembre de 2009

Solos ante el peligro

Cuando empecé en esto de la navegación deportiva, hace casi veinte años, el primer consejo que me dieron fue éste:

"Jendea badoia, zeu be bai" (Si se va la gente, a puerto, tú también)

Era un buen consejo, matizable, aunque estaba marcado por dos condicionantes:

  • Uno era un novato

  • Las posibilidades de comunicación eran casi nulas

Cuando uno es novato, es fácil que se despiste o no conozca esos signos, a veces muy sutiles, que indican cambio en la mar o la magnitud que pueda tener ese cambio.

En aquellos tiempos, la comunicación se limitaba a unos cuantos gritos y gestos, si te veían. La radio VHF era cosa de "grandes" barcos. El que más, llevaba una pequeña radio CB (27 Mhz) (emisoras de "banda ciudadana", que en principio no estaban diseñadas para el mar, pero había algunos canales, el 3 y el 4, que se usaban para comunicar entre barcos. La ventaja que tenían era que no requería un permiso especial, por lo que se usaban, al no estar permitidas, expresamente, pero tampoco prohibidas, digamos que estaban toleradas). Pero estas emisoras también eran muy escasas y las posibilidades de que alguien te oyera, también escasa. ¡Ah! y tampoco existían los móviles (parece que hable del pleistoceno :-D).

No me considero para nada un lobo de mar, todos los días aprendo y siempre que salgo a la mar voy con espíritu de aprender, y oigo todo lo que puedo sobre navegación, aunque me parezca más o menos respetable la opinión, o no. Pero creo que ya no soy un novato. Y en esta situación, ese consejo es realmente matizable.

Además hoy en día, contamos (casi) todos con VHF y tenemos disponibles los canales 9 y será muy probable que haya alguien a la escucha o incluso el 16 si hay un problema serio. ¡Ah! Y tenemos móviles :-), que aunque se recalque que en la mar no es un elemento de seguridad, en navegación costera, también puede ayudar, llegado el caso.

El caso es que este año también, Hooper y yo hemos estado solos o prácticamente solos en la mar varias tardes. El año pasado también alguna lo estuvimos (acompañados por otro amigo,
pero a los efectos de lo que quiero decir, es igual)

Las condiciones más probables para una navegación así, son la combinación de viento (sobre todo NW) F3 y mar de fondo NW de entre medio y 1 metro de altura. Hablamos de mar de fondo, tendida, con olas largas y no rompientes, a lo sumo alguna cresta.

No sé, quizás yo sea un loco temerario. No me tengo por tal, y a veces, con una mar de fondo de 1 metro la barra puede dar un poco de yuyu para salir... Pero para un velero medio, ni incluso para un velero más pequeño como el Hooper, creo que sean condiciones prohibitivas.
"Está mala la mar".
No, no está mala, no está buena, que no es lo mismo (pienso). Pero, ¿cuándo quieres salir? ¿Cuando esté la mar como un plato y haya un ridículo F0 o F1, con 4-5 nudos de viento? Y entonces refunfuñaremos mientras nos arrastramos a 2 nudos como mucho... Eso sí, tomando el sol.

Realmente, las veces que he salido solo o casi, no he tenido la sensación de estar en peligro. Lo que he tenido es la sensación de hacer unas navegaciones muy excitantes, con unas maniobras muy deportivas y con una velocidad muy interesante, navegando de continuo a 4,5, 5 o 5,5 nudos, con lanchadas mayores, por supuesto.

Y como no soy un loco temerario, eso sí, con seguridad.
Chaleco-arnés inflable automático puesto todo el tiempo, una línea de doble mosquetón que, atada a la base del palo, me permite ir de la bañera a proa atado, a usar si hubiera que salir de la bañera por lo que fuera. Y radio VHF en escucha y en orden de marcha (y atada a alguna cornamusa o similar para que no se vaya con un cabeceo por la ola).

En cualquier caso, lo he dicho varias veces, atravieso la barra con seguridad y confío en Hooper. Siempre prudencia y atento a todo, pero con sensación de seguridad. Hooper, aún yendo a motor, navega bastante seguro en esas condiciones. Desde luego, salgo con más sensación de seguridad que la que podía llevar al volver a veces con la mar de fondo montada en mi anterior gasolino, que no era mucho más pequeño (sí es verdad que medio metro en la mar es mucho, pero aún así).

Y cuando pasada la barra y librados los "agujeros" que se forman alrededor de la isla levantamos la mayor y soltamos génova, es cuando el Hooper cambia, y navega entre esas olas de otra forma: con soltura, elegancia y seguridad. Quien no lo haya vivido, le costará creerlo, pero es así...


lunes, 14 de diciembre de 2009

Lekeitio-Zumaia (III)

Viene de la segunda parte...

El motor

En esta historia, creo que hubo un protagonista muy especial: El motor fueraborda del Hooper.

Se tiró cuatro horitas llevando el Hooper con una velocidad constante bastante razonable, aunque de vez en cuando lo aflojara un poco para descansar y le fuera vigilando periódicamente la temperatura del agua de salida y que no se encendiera el chivato luminoso del aceite, cosas que no ocurrieron, ni una ni otra. Todo en la normalidad.

Y sí, tengo que confesarlo: el verano pasado fui despectivo con él, diciéndole cosas como "cafetera", "batidora"... No tengo perdón. Es un MOTOR, pequeño, pero MOTOR.

Y en mi descargo, decir que uno siempre ha considerado los fuerabordas como motores de segunda, destinados a auxiliar, delicados y poco de fiar. En fin, creo que estaba equivocado. Es posible que haya que ser más cuidadosos con su mantenimiento que con otros motores internos, no lo sé. Pero me sorprendió la regularidad y buen funcionamiento.

Aún así he de confesar que puestos a elegir, preferiría un motor interior diesel que un FB. Para empezar porque la gasolina, en un barco me hace muy poca gracia, y me parece suficiente motivo para optar por un diesel. Y segundo, porque el rendimiento, sobre todo con mala mar, me parece mucho mejor, sobre todo porque por su posición, la hélice siempre bate agua, sin salir fuera nunca. Ahora bien, la ventaja de un FB en un velero, sobre todo pequeño, es indiscutiblemente su mucho menor peso, con un rendimiento razonable: Hooper con el Mariner 5 CV Four Stroke, que pesa unos 30 kilos, hace hasta muy poco más de 5 nudos; entre 4 y 5 es como va mejor, pues, como suele pasar, para hacer velocidad máxima, requiere mucho gas y se consigue mas meter popa (y probablemente haya cavitación) que ganar avance.

Así que, desde ese día, no he vuelto a llamarle cosas de esas...

La estancia

Ya comenté en la primera parte sobre la marina.

Lo único que cabe decir es que, efectivamente, la orza sólo tenía por encima un par de capas de patente, desprendida además en muchas zonas, y presentaba un "efecto de perdigonado" con múltiples granitos y cavidades de corrosión, pero nada grave.

Con el cepillo de alambre conectado al taladro y algunas (bastantes) lijas, pude dejar el metal al aire, liso y brillante, sanear esos pequeños defectos, eliminar todo el óxido y después le hice el tratamiento que Hempel recomienda para orzas y quillas, bajo la denominación de fórmula de alto rendimiento o de obra nueva, que es la misma. Las cavidades las rellené con masilla epoxy de Hempel. Habrá que ver en próximas levantadas, pero el aspecto daba muy bueno.


Después del tratamiento

Hice otras labores que quería hacer, entre ellas pintar el casco, y al de una semana volví al agua. La faena fue que por los dos condicionantes que mencioné en la primera parte, sobre todo el atmosférico, ya que hubo 3 días de lluvia e inhábiles, prácticamente, pero se hizo lo que se pudo.

Una manita más y listo

Tuve una conversación con una persona (bueno, esos días tuve muchas, ¡cómo es la gente aficionada a la mar!) que me contó que también tenía un Somo 20, en Hondarribia, y que de vez en cuando se pegaba algún viaje a Pasajes... ¡¡Y me decía que yo era un bravo!! Que yo sepa, una vez que sales de Hondarribia, no hay puertos hasta Pasajes, y la costa (los acantilados de Jaizkibel) no parecen ser muy acogedores... Vale, hay más distancia entre Lekeitio y Zumaia, pero si se dan mal dadas, en el camino tienes dos puertos y medio (medio digo a Deba, y que no se me enfaden los debatarras, pero si hay mala mar, ese puerto me parece arriesgado)

Por cierto, quedé con esa persona que contactaríamos por correo electrónico o por La Taberna del Puerto, pero no he vuelto a tener noticias, y me hubiera gustado tenerlas, si estás a la escucha... ya sabes...

La vuelta

El día que lo bajé, era ya un poco tarde para iniciar el viaje de 4 horas, y además el pronóstico no era muy bueno y se esperaba mejorara para el día siguiente, así que lo que hice fue dar una vuelta a motor por la ría, llegar a la desembocadura del Urola para ver que la mar estaba un poco desordenada, con olas por encima del metro (reconozco que me cuesta mucho calcular la altura de ola, así que tómese este dato con precaución) y volver a Zumaia para amarrarlo en el paseo justo antes del puente, al lado del centro del pueblo.

La gente muy amable y me ofrecieron muchos ayuda. Incluido un municipal. Muchas gracias, gente generosa.

Me volví a Lekeitio a dormir y al día siguiente, tomé el autobús muy prontito (a las 6:30) para ir hasta Deba y allí tomar el tren hasta Zumaia.

Una vez en Zumaia, una vueltita por la ría de despedida y salí a la mar.

El viaje fue a vela, más por ponerme pesado que porque conviniera. Afortunadamente no tenía prisa para la vuelta, así que allí fui. Más cerca de 6 horas que de 5, porque el viento venía, qué casualidad, del W-NW, con lo que lo llevaba todo el rato de cara, y me obligaba a ceñir en largas bordadas, con lo que mi VMG era penosa... Bueno, no todo el rato estuvo viniendo así. Hubo un rato que parecía querer virar hacia N, lo que me hubiera venido de perlas, pero sería demasiada suerte...


De todas formas, el viaje de vuelta, sin presión, fue bonito y me sirvió para seguir aprendiendo cosas de la vela. Me crucé con los primeros velero-turistas del verano, un par de barcazos (una goleta de dos palos británica incluido) muy bonitos, y otros más pequeños pero también bonitos veleros.

Mucha gente empezando la veraneada, muchos pescando, otros navegando y el 9 de la VHF a todo gas... ¡¡Bienvenido, verano!!

miércoles, 11 de febrero de 2009

La saga de los SOMO (va sobre la familia) (y II)

Vale, seguimos exprimiendo el pasquín publicitario, el panfleto sobre los Somo 20, que guardo como oro en paño en mi ordenador.

(entre paréntesis y en azul, añado notas mías)

Las características de los Somo 20(II)

Construcción
  • Casco de una pieza, en Poliéster reforzado con fibra de vidrio
  • Cubierta en sandwich de poliéster y balsa.
  • Herrajes, jarcia y tornillería en acero inoxidable. (Y parecía que de buena calidad. A juzgar por los que se ve en mi barco, con unos cuantos años a la espalda, tienen aún buen aspecto, y tienen toda la traza de ser los originales...)
  • Timón exterior con pala articulada en contrachapado marino y aluminio.
  • Bañera autoachicable.
  • Según versión:
    • Quilla fija de hierro laminada exteriormente. (Hooper es de quilla fija)
    • Orza abatible de hierro, pivotante con alojamiento en cajera.
Velas standard
  • Mayor, con dos fajas de rizos. (Hooper viste una mayor Hood con una faja de rizos; dentro de lo novato que es uno, para el tipo de navegación a que se destina, creo que con una faja está bien. Probablemente, si necesitaras tomar un segundo rizo, con 7,5 metros de mástil, me parece que lo que significaría es que no debieras estar ahí...)
  • Foque 1 (Hooper está dotado de enrollador de génova y de un generoso génova, bastante nuevo, por cierto)
Herrajes de cubierta
  • Púlpito de proa en inox.
  • Herraje de proa con punto de amura de foque.
  • Pozo de ancla con tapa abisagrada.
  • Calapié a lo largo de la regala mediante relieve en poliéster.
  • Candeleros en inox, con cable pasamanos enfundado.
  • Cintón de defensa en aluminio.
  • Dos cornamusas en proa para amarre.
  • Manguerote de ventilación sobre cubierta de proa.
  • Dos winches sobre techo de cabina para maniobra de drizas, escotas de foque y aparejillo de orza. Monta dos winches Lewmar de 6 en aluminio de una sola velocidad, que resultan sobrados (Me comentaba un antiguo usuario de un Somo 20 de orza abatible que este era un punto un poco problemático, pues era un poco costoso a veces levantar la orza con el winche en cubierta)
  • Cuatro mordazas "Clam cleat". (aparentemente, las que lleva el Hooper parecen las originales y van razonablemente bien, si bien es cierto que no es una superficie vélica como para someterlas a grandes esfuerzos...)

    Echándole un poco de imaginación, podéis haceros una idea muy somera del winche y mordazas con esta foto:


  • Dos cornamusas para escotas de foque.
  • Dos reenvíos dobles sobre techo de cabina para drizas.
  • Dos poleas planas sobre brazolas de bañera para reenvío de escotas.
    Son estas que se ven aquí, en la foto, o eso creo. Por cierto, no sé si eran para eso o no, pero las estoy usando para pasar las escotas-brazas del spi.

  • Carril barraescota de mayor con patín y topes.
  • Dos tambuchos laterales en asientos de bañera y otro transversal de doble tamaño en popa.
    (Los laterales son bastante generosos en tamaño y no toman agua. Hay que reconocer que este barco, para 6 metros tiene muchos espacios para estiba muy generosos.
    El "doble de popa" es en realidad un asiento abatible, que hace las funciones de tapa de una banda a la otra y se convierte en tambucho con una tapa vertical frontal de madera. Muy adecuado para el bidón de gasolina y demás, pero hay que tener en cuenta que sirve de paso para el agua de lluvia o mar que pueda haber en la bañera hasta los imbormales de popa... con lo que hay que tener un poco de cuidado con lo que se pretenda guardar o dotarlo de un enrejado)
  • Dos cornamusas en popa para amarre.
  • Herrajes de timón en acero inox.
  • Cadenote de obenques y backestay en acero inox.
Arboladura y jarcia
  • Mástil en aleación de aluminio anodizado con drizas interiores y base con poleas de retorno.
  • Jarcia firme y tensores en acero inoxidable.
  • Drizas de mayor y foque en tergal preestirado (de estas creo que no le queda ninguna)
  • Escotas de foque en tergal trenzado de 12 mm. (Tampoco han durado :-))
  • Aparejo de escota de mayor en tergal trenzado con poleas y mordaza.
  • Aparejo de trapa de botavara.
    (Aquí podéis ver el aparejo desmontado encima de la mesa de trabajo. También está suelto el grillete de la parte de arriba del violín de la izquierda. La escota la cambié, evidentemente. El de la contra o trapa estaba y está igual)


  • Botavara en aleación de aluminio anodizado.
  • Manivela de winche.
Distribución interior
  • Dos literas con espacio para estiba en proa.
  • Bloque de cocina a babor, con fregadero y alojamiento para accesorios de cocina (hay que echarle un poco de imaginación, pero bueno :-) A estribor hay otro simétrico que, echándole también un poco de imaginación, puede pasar por "mesilla" de cartas o por barra para preparar combinados, etc :-))
  • Dos literas hacia popa con espacio debajo para estiba.
  • Puntal de cubierta en acero inox.
  • Ventanas de metacrilato oscuro en laterales.
  • Espacio en proa para WC químico.
  • Colchonetas de espuma de 10 cm de espesor y tapizadas en tejido de calidad marina.
Bueno, pues con esto acabamos con las características de los Somo 20.

Nos quedará para otro día hablar un poco de lo que se dijo en la prensa sobre estos veleritos y para más adelante, hablar un poquitín sobre la historia de los astilleros en los que se fabricaron y quizás decir alguna cosilla sobre sus hermanos mayores, los Somo 23, Somo 27, etcétera.

Para poder acceder a lo que he publicado sobre este tema, haced una búsqueda para la etiqueta "Somo"

viernes, 30 de enero de 2009

La saga de los SOMO (va sobre la familia)

Me dice Hooper, bastante aliviado tras el paso de la famosa ciclogénesis explosiva, que aproveche para hablaros de la familia: de los Somo 20, sus hermanos, y de los Somo mayores, sus primos.

Me lo pone muy complicado. Porque, en realidad, sé muy poquito de los Somo. Y lo poco que sé es de los "20", y porque Hooper lo es, que antes de verlo, lo único que sabía sobre la palabra Somo es que es el nombre de una bonita población de Cantabria, y que a decir verdad conocí y visité cuando estuve gestionando la compra de Hooper (qué casualidad ¿verdad?), y que habrá que revisitar un día con más tiempo, que lo que hice fue una "visita de médico".

Vale Hooper, pues si te empeñas, lo haré. Y buscaré información. A San Google....
Pues nada, oiga. Algunas referencias (muy pocas) en foros de internet, con opiniones positivas en general, y anuncios de compraventa. Casi ni fotos ni vídeos. Ni una referencia a los astilleros, a la historia de estos barcos, a sus características... Y con los primos, también muy complicado.

Así que en realidad esta entrada del blog será eso, una entrada y un reclamo, para que los usuarios y amantes de esta serie de barcos, que los hay, puedan encontrar un sitio donde compartir lo que tengan y sepan, si quieren, claro.

También tendrá un carácter provisional. Comunicaré lo que vaya conociendo, poco o mucho. Si veis algo que no os cuadra, poned un comentario o mandadme un correo.


Las características de los Somo 20

Extraídos de un folleto publicitario que me han pasado, y que reproduzco (y disponible en la galería de fotos de Hooper)



(las fotos se ven bastante pequeñas, sobre todo para poder leer bien su contenido. Si alguien las quiere en mejor resolución, podéis contactar con nosotros)
  • Eslora total (entre perpendiculares): 6 metros (20 pies)
  • Eslora "legal" (1): 5,97 metros
  • Eslora en flotación: 5,40 metros
  • Manga: 2,42 metros
  • Calado con orza abatida o fija (2): 1,10 metros
  • Calado con orza recogida: 0,30 metros
  • Desplazamiento: 600 Kgrs
  • Lastre: 200 Kgrs
  • Altura interior máxima (3): 1,40 metros
  • Literas: 4 con lugares de estiba en su interior
  • 2 bloques, uno que hace funciones de cocina y otro de mesa de cartas
  • Superficie vélica: Mayor 10 m2 (2 rizos) Genova 11 m2

(1) Es la eslora que se recoge como total en los certificados de navegación. Esto hace que esté exento de revisiones periódicas (ITB). ¡Un gasto menos!

(2) Como se puede ver en el propio folleto, estos barcos se hicieron (al menos en el astillero FIBRESPORT) en dos versiones: uno con orza abatible y otro con orza fija. El Hooper es de estos últimos.
Me comentaba un "somero" que los Somo 20 de orza abatible "resbalaban" un poco en ceñida y través (abatían), lo que no los hacía muy ceñidores. En lo que he navegado hasta ahora en el Hooper, y he ceñido y he ido en través con algunos vientos fuertes, no he observado este fenómeno, o no me ha funcionado "el ojo marinero". Me lo apunto para esta temporada, para comprobarlo con un GPS con más precisión.

(3) Respecto de los interiores, daos cuenta de que hablamos de un barco de 6 metros, así que no seais muy malos al respecto ("Si ejjjj que... ¡¡Lo queremos todo!!, bueno, bonito, barato, pequeñito y encima interior de esos de revistas, con chic@s y todo... :-)). Se trata de un "camping costero". La altura me da (mido 1,78 m) para estar encorvado o sentado, pero para el plan de navegación que haremos generalmente en él, no es demasiado incómodo, y la mesa de cartas la he llamado así, pero desde luego, no esperéis abrir en ella esas pedazo cartas enrolladas que nos acostumbran a vender.

Unas imágenes de los planos (también disponibles en la galería de fotos de Hooper)


(las fotos se ven bastante pequeñas, sobre todo para poder leer bien su contenido. Si alguien las quiere en mejor resolución, podéis contactar con nosotros)

Otro día, hablaremos más de la familia...

Para poder acceder a lo que he publicado sobre este tema, haced una búsqueda para la etiqueta "Somo"

martes, 13 de enero de 2009

Sobre el Hooper, ahora que no me oye...

Bueno, ahora que Hooper no me oye, creo, yo también lo voy a poner a caldo...

Si tuviera que hablar mal de este barco, lo primero que diría...
creo que no se me ocurre nada, al menos por ahora.

Vaya por delante que soy novato en vela, y por tanto, mi opinión quizás no sea demasiado objetiva, por des-conocimiento de causa y por que es un poco pronto, quizás... Y quizás hasta hable de conceptos que aún no controle bien. Si es así, comenta lo que quieras, por favor.

Después de haber navegado este verano bastantes días en él (entiéndase, salidas de unas 2 a 4 horas al día) lo que más me llamó la atención es la solidez y el carácter muy "marinero". Este concepto, que probablemente sea más una sensación que un concepto, y que por tanto es muy difícil de describir, habla de la capacidad del barco para "negociar" la mar: las olas, la marejada, estabilidad...

El Hooper (y supongo que será extensible a todos los Somo 20) es un barco duro y marinero, que con poco viento navega bastante bien y con vientos fresquitos se mantiene firme y tratable. Todo ello a pesar de su eslora un tanto escasa (20 pies = 6 metros), pero me resisto a llamarle "pequeño", porque su comportamiento, sobre todo a vela con viento, es el de un barco "maduro".

Escora, lógico tratándose de un velero, pero no hasta el punto de ser arriesgado, con lo que su francobordo se hace suficiente para la escora que puede tomar, antes de irse de orzada, aunque parezca de principio un poco escaso de francobordo. Vamos, ¡¡que no te mojas el culo!! Para nada. Supongo que su palo de limitada altura, 7,5 metros creo que mide, además de la orza fija que tiene, harán su labor para que sea así.

He navegado con vientos fresquitos (creo que hasta fuerza 4 racheada, dicho sea con prudencia, que a día de hoy no cuento con un anemómetro) y con mar de fondo de NO de 1 a 1.5 metros de ola. No he encontrado problemas importantes, al menos por el barco. Algún día en estas condiciones, he tomado un rizo a la mayor y reducido algo de génova (enrollable), para evitar orzadas, consiguiendo una navegación rapidita y un poco más cómoda sin tanta escora y con mayor control, al menos para un novato como yo. En cuanto a las olas, cuando había viento ningún problema, ni te enterabas, y el día que no hubo o cayó el viento, pues a motor sintiendo un poco más la ola, como podría ser en cualquier pequeña motora de su eslora.

Respecto a su manejo, en momentos más fuertes, se agradece una ayuda para las viradas, pero en general, y más con fuerza 2-3, se maneja de forma muy sobrada por una sola persona. Tengo toda la maniobra reenviada a bañera.

En cuanto a sus dimensiones, con 2,34 m de manga máxima, un poquitín más de 6 metros de eslora reales, resulta cómodo y relativamente estable.

Relativamente estable, digo, porque, debido a su poco desplazamiento (600 kgr), se resiente mucho de los desplazamientos de pesos. Me refiero a que cuando uno va solo y va a subir la mayor por ejemplo, cuando se mueve por la cubierta, si se separa de crujía, el barco caerá a esa banda, aunque se lleve la misma arrancada y se sujete el timón convenientemente. Es el único "pero" que se me ocurre para este barco. Pero ese es un "problema" de todos los barcos con poco desplazamiento (todos los de poco peso, pequeño tamaño). No obstante, con un poco de cuidado, y con el stick del timón, te puedes arreglar. Si sopla viento y coges viento, se resiente mucho menos de esos desplazamientos de pesos.

Otra cosa que llama la atención de este barco, es su generosa bañera. Suficiente para que 4 personas vayan sentadas en ella sin apretura. La proa, sobre todo en fondeo o navegación a motor, es muy cómoda para tumbarse. Está habilitado para 5 personas. La bañera desagua por unos pequeños imbornales en popa. Suficientes pensando que no es un barco diseñado o pensado para usarse con temporales duros. Si hubiera un golpe de mar y embarcara mucha agua, quizás demasiado pequeños. Están sobre la línea de flotación, pero no demasiado. No obstante, con su máxima carga (5 personas) no entra agua. Con ola por popa o muy escorado, puede llegar a entrar algo por el imbornal que queda debajo, pero no llega a invadir la bañera. En este aspecto, también bien.

Su “habitabilidad” pues no es más que la que cabe esperar en un barco de su tamaño. Espacio para dormir 4 personas, más o menos, o por lo menos para pasar una noche sin más pretensiones. Altura escasa, pero suficiente para estar cómodamente sentado. El concepto de barco no es para hacer un crucero al uso, pero 20 pies tampoco dan mucho de sí... Muy bien de cofres para estiba. Tiene un bonito pozo de anclas con desagüe directo. Su cabina se eleva en el centro, dejando dos pasillos más accesibles por las bandas para pasar a proa. Personalmente, prefiero esta disposición a las cabinas que están todas ellas sobreelevadas y se debe subir encima para pasar a proa. Pero supongo que eso será también cuestión de gustos.

Está equipado con un pequeño motor Fuera Borda, un Mariner de 5 CV de 4 tiempos, eje largo. Pequeño, pero suficiente (no es un tractor, es un velero). Da suficiente arrancada incluso con ola. Si la mar va a más gruesa, el FB puede mostrar un poco más sus limitaciones: se sale del agua y se le nota un poco más pesado. Pero aún así, la verdad, no lo cambiaría por mayor potencia. No merece la pena el mayor peso. Es suficiente.

Por terminar con el aparejo, según catálogo los Somo 20 portan un velamen de 21 m2. No sé cuánto tendrá. Tengo un palo de 7,5 metros de alto, con una botavara de 2,5 metros, que arranca a unos 60-70 cm de la base del palo (el palo apoya en un tintero sobre la cubierta de la cabina y lleva una columna interior para descargar el peso en la quilla). No sé qué superficie tiene la mayor ni el Génova. Los mediré antes de colocarlos esta primavera. También tengo un spi,, que sólo probé una vez, pero el viento cayó y fue un intento fallido. Este verano caerá... :-). La otra cosa que se le puede criticar es que la botavara va demasiado baja para ciertas estaturas de algunos tripulantes. Yo mido 1,78 y un pequeño coscorrón ya me he llevado... Hay que tener cuidado...

Muy bien. Si alguien me pidiera un resumen, yo diría que el Somo 20 es un pequeño gran barco. Y recomendaría su compra, sin dudarlo. “Parece que quieras venderlo” Pues no, al menos no por ahora :-). Pero he de reconocer que aunque albergaba algunas dudas cuando lo compramos (francobordo, estabilidad, “marinería”), ha pasado el examen con buenísima nota y me ha sorprendido muy agradablemente.

No sé si se podrá decir que es mejor barco que otros que puedan competir en su eslora y concepto (por ejemplo el Condor 20 o el Hunter Europa, otros como los First 21.X son muy distintos y no los creo comparables) pero desde luego, es un gran barco, aunque de eslora contenida...

Y eso me impulsó, también, a iniciar este blog. Se lo merece.

Otro día haremos su ficha técnica, con medidas, etc.

lunes, 12 de enero de 2009

Hooper se presenta



Hola.

Soy Hooper. Un velero, Somo 20, de 6 metros de eslora.

Hace unos meses, en primavera del 2008, me compraron y me pusieron de patrón a un tío, un tanto mayorcete, que como no tenía nada mejor que hacer, le ha dado por empezar a navegar a vela. Me llevaron a Lekeitio (Bizkaia), un puerto pesquero en el País Vasco, bonito y coqueto. Os invito a saber más sobre Lekeitio en esta web: http://www.lekeitio.com/

No es mala gente, pero como patrón... Hombre, pone intención y no es del todo malo, pero podría aprovechar mejor mis virtudes. Y eso que me porto bien... Pero el muy torpón... De todas formas, sé que me está cogiendo cariño, y creo que yo también se lo estoy cogiendo....

En fin, supongo que como todos en la vida, aprenderá a sortear bien las olas y las marejadas, y disfrutará de esas tardes (pocas) de vientos generosos con un mar sonriente...

Como esto de escribir es muy cansado, os dejo con él. ¡Ah! le he prestado mi nick para que escriba cosas sobre mí. Espero que no os de la chapa... ¡¡Es un poco pesado!! :-)

Nos vemos :-)