...es que no...
No tengo mucha suerte.
Bueno, no es justo: tengo una buena pareja, una buena familia, dos buenas perras (que no me ladran, porque ellas son muy silenciosas, pero demuestran el cariño a cada momento), un buen trabajo y fijo (con lo relativo que pueda ser eso en estos tiempos) y vivimos una vida holgada, sin muchos lujos pero tampoco apreturas.
Pero en esto de navegar... En Semana Santa, cuando se pudo yo no podía y cuando podía, no se pudo.
Así que hoy, que iba a ser mi primer día navegando a vela del año, empezaba con mucha ilusión.
Los pronósticos no eran del todo malos, viendo el año que llevamos, aunque el viento era de componente Sur, que es un viento que no me gusta: muy puñetero o alcahuete, pues lo mismo desaparece en un momento, que se saca una racha de más de 20 kn en otro... La ventaja que tiene es que sales del puerto volando (nuestra costa está orientada de tal manera que tenemos el mar por el Norte) y que hasta las 2-3 millas, la mar está lisita... Pero cuando tienes que volver... esa es otra. También daban una mar de fondo entre 1 y 2 metros... pero vale lo dicho.
Los Gribs, leídos con Zygrib, daban un pronóstico de vientos hasta las 15:00 del S o SW, fuerza entre 2-3 Beaufort, con rachas, eso sí, de fuerza hasta 5. Después daban vientos SE fuerza 3. Aemet se quedaba en vientos componente Sur fuerza 3 bajando a 2, con mar rizada o marejadilla. Winfider, para nuestra zona, daba un pronóstico parecido al de los Gribs.
Siendo así, el plan parecía claro: Ir por la mañana con viento de aleta o través desde Lekeitio hasta Mutriku, comer allí y volver con viento de aleta a Lekeitio. Me hubiera gustado ir a Elantxobe, pero eso exigíría ir de través, en el mejor de los casos, o en ceñida tanto a la mañana como a la tarde, pues es ir hacia el W y volver hacia el E.
A las 10:00, me encontraba en el Hooper. La idea es arrancar motor, para calentar, e ir poniendo los aparejos y cabos que quito en la invernada (todos aquellos que no pasen por el palo). Después coger las velas del trastero, colocar y salir a navegar.
La primera en la frente. El motor arranca y al de 3 segundos, empieza a ratear y de repente, se para. Bueno, será la gasolina vieja, que tiene agua de condensación... lo de siempre. Una vocecita suena en mi cabeza: "Ya limpiaste el depósito en Semana Santa, e incluso arrancaste el motor y funcionó bien, aunque con un cierto rateo que dijiste que era por la gasolina vieja..." Le contesto a la vocecita que ha seguido lloviendo, y ha hecho sol y calor y frío, y seguramente ha condensado de nuevo.
Pues nada, toca coger gasolina nueva en la gasolinera (a 3 km del pueblo, pues la otra cerraron), limpiar depósito, echar la gasolina nueva, vaciar carburador y probar de nuevo.
Compro 10 litros de gasolina, que vierto al depósito después de limpiarlo, vacío sin verter (en lo que puedo) la cubeta del carburador, y doy al arranque. Nada, ni intento.
Subo el motor a la bañera, lo pongo sobre el soporte y suelto el carburador. Vacío de nuevo la cubeta, abro todo y limpio escrupulosamente chiclés, incluso el de "baja". Sé que no es por él, pero por si acaso. Compruebo que no haya circuitos cerrados (me dijeron que la gasolina moderna lleva alcoholes, y que cuando se evapora, queda el alcohol que hace una especie de laca, que puede taponar los chiclés; por eso conviene dejar que el motor agote la gasolina de la cubeta antes de pararlo).
Mientras, he sacado la bujía, que evidentemente está ahogada, llena de gasolina sin quemar, la he limpiado y he dejado el cilindro abierto para que evapore la gasolina.
A todo esto, entre mira a ver, vete a por gasolina, lleva el depósito a casa a limpiar, bájalo, desmonta, limpia, prueba... son las una...
Esta vez sí. Tiene que ser. Tiro del arranque... Pues no, es que no. ¡¡He limpiado todo!! Pero, ¿qué pasa? ¿A ver si se ha fastidiado la bobina de encendido o los cables? ¡¡de carburador no puede ser!!
Saco la bujía, le pongo el cable y la dejo colgando fuera del motor y lo más lejos posible de éste. Doy al arranque ¡¡no hecha chispa!! Pruebo de nuevo, no vaya a ser que el sol no me deje ver... No, no echa chispa.
Saco la bujía de repuesto (es la que tenía el motor cuando compramos el Hooper, que la cambié por la nueva que está puesta ahora, y la guardé de respeto). La pongo, le pongo el cable, tiro sin mucha confianza del arranque y... ¡¡a la primera!! ¡¡y sin starter!!
Decido dejar el motor en marcha, irme al "Metro" a tomarme un txakoli y una gilda (ambos de los mejores de Lekeitio, a mi gusto al menos) y luego ya veremos...
De vuelta, más animado, y viendo que el motor sigue funcionando sin alteraciones, decido seguir con el plan. A las horas que son, no para ir a Mutriku, pero por lo menos sí para dar una vuelta...
Pongo los aparejos y voy a por las velas. Colocar la mayor es fácil, pues no hace falta subirla. Además he decidido hacer la prueba a ver qué tal va sin relingar el pujamen en la botavara, sujetando sólo los puños de amura y escota, que es lo que se lleva ahora. Y así, es mucho más fácil de poner que relingando.
Pero el génova, relingado el grátil en el enrollador, no queda otro remedio que izarlo, mientras se va poniendo. Eso, uno solo y encima con rachas por encima de 10 nudos y que no coja viento y sin que el puño de escota te de una bofetada, no es fácil... Más o menos lo consigo. Más o menos es enrollado apenas izado y poniendo después el puño de amura en el enrollador.
Quito defensas y salgo fuera. El motor va de cine. No ha hecho ningún extraño desde su arranque. Ahora entiendo los rateos (más bien "apneas") que se pegaba el verano pasado... Hombre, no es excepcional que casque la bujía, pero hay que reconocer que tampoco es muy frecuente. Pienso en cambiarla todos los años, aunque no debería ser necesario... Pero es que otra de éstas...
Cuando salgo del puerto, enciendo el GPS. Curioso, normalmente coge satélites en seguida. Pero hoy, le cuesta. Lleva unos minutos y nada... Mientras salgo, todavía a motor, el GPS se despierta: 6 kn de velocidad sobre el fondo. Hombre, el motor va bien, pero me parece un poco mucho. 5 - 5,5 kn hubiera sido más esperable...
No contento con eso, sube: 6,5, luego 7, pasa hasta ¡¡8 kn!! mientras salgo entre el rompeolas (Pta de Amandarri) y la isla. Pienso: "¿Será que estoy sobre la corriente del río, que con la rotura del malecón sale por la bocana exterior del puerto?" Creo que no puede ser, pues la marea está subiendo. Y no me parece que voy tan rápido...
Me extraña, pero voy a por la cámara de fotos para sacarle una foto. Cuando salgo de la cabina marca ¡¡13,5 kn!! "Ah, no, eso no puede ser". Confirmo que no puede ser cuando de repente marca ¡¡133 kn!! Y sin embargo, en lugar de estar en algún planeta de la constelación Andrómeda, ¡¡sigo junto a la isla!!...
Si mañana domingo viene en los periódicos que USA ha atacado a Corea del Norte, podré decir que yo ya lo sabía... O eso, o toca comprar GPS nuevo...
Pongo la pantalla de los satélites, y eso parecen fuegos artificiales, todo puntos iluminándose y apagándose... No parece que vaya a ayudar mucho, así que lo apago.
Voy a subir la mayor. El viento medio que hay no requiere rizo, pero igual lo pongo por si acaso... Pues va a ser que no.
La driza está dura. Puede que se haya cruzado arriba con el amantillo. Me dan tentaciones de tirar a ver... pero decido que mejor no. Ya lo miraré en puerto, no vaya a ser que suba y luego no la pueda bajar...
Abro el génova y regulo la driza, que ha quedado un poco floja (y eso parece que es peligroso para el estay). Qué pinta tan rara... No he colocado el puño de amura bien y tiene una vuelta. A proa a ponerlo bien...
Empiezo a navegar a la francesa, sólo con el génova (una de las acepciones, pues he leído últimamente que por Santander "ir a la francesa" es ir a motor con la mayor...) pero dedicidamente, es que no, hoy no. Quiero ir a puerto a ver qué pasa con la driza.
Arranco motor, recojo el génova, y pongo rumbo a Lekeitio. El motor ha vuelto a arrancar a la primera sin rechistar y va como la seda. Creo que lo único positivo del día de hoy es eso, que el motor va de cine.
Dentro del puerto, suelto la mayor y miro a ver la driza. Sí parece que esté cruzada con el amantillo, pero no no entiendo por qué. Aflojo un poco el amantillo y doy unos tirones laterales a la driza a ver, y de repente "se suelta". La madre que la... Seguramente estaba simplemente pellizcada
Saco las velas, la mayor sin problemas, el génova otra vez portando y de mala manera, las subo al puerto, las pliego y las guardo en la cabina. Pongo defensas y voy al amarre.
Estimado lector, ¿se puede considerar un cúmulo de malas suertes, o no?
Por cierto, esta es la entrada 69. Un hito en la historia de este blog ;-)
Soy un Somo 20 ¿y tú?
Hay muy poca información sobre los veleros Somo en la red.
Si conoces algo sobre los Somo en general y los 20 en particular o tienes datos (datos de astillero, diseños, planos, prospectos, artículos, fotos) y los deseas compartir, contacta conmigo.
(Tienes mi dirección de correo en Mi perfil)
Aquí tienes los datos, planos y demás que he recolectado hasta ahora:
https://sites.google.com/site/hoopersomo/archivos
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domingo, 14 de abril de 2013
lunes, 10 de septiembre de 2012
Paro de motor. Momento apurado y lección a futuro.
Viernes 31 de agosto, por la tarde.
Tenía ganas de navegar. Me acerqué a la "Tala", rompeolas de Amandarri, a ver la mar.
La barra estaba un poco dura, con unas olas de mar de fondo de metro, más o menos. Pero estaba montada sobre una cierta marejadilla, lo que las hacía un poco pendientes.
Tenía ganas, y cierto mono, y decidí salir.
Con todas las medidas de seguridad de rigor (chaleco automático, etc) y con la mayor rizada.
Pasé la barra razonablemente bien. Fuera no había nadie, salvo algún profesional (pescadores).
La verdad es que el aspecto de la mar era un tanto desordenada, montada sobre una mar de fondo de metro y poco, pero con marías más altas, además de un componente de marejadilla, que hacía las olas bastante rápidas.
De hecho, una ola que chocó con la aleta llegó a mojarme, reventada contra el casco (mojarme, que no entrar dentro...).
El viento era sostenido, entre 8 y 10 Kn NW, por lo que llevé la mayor rizada y medio génova.
La verdad es que cuando uno empieza en esto, parece que ir rizado es como ir frenando, un poco acojonado, y no es así. Ni tiene sentido salir rizado "por si acaso" con una brisilla, ni tiene sentido mantener todo el trapo arriba cuando te juegas una orzada en cualquier momento o el barco lleva una escora excesiva. La realidad es que en muchas ocasiones, cuando estás en esas condiciones (pasado de trapo), rizar no hace que vayas más despacio, sino más cómodo y seguro. Puede que incluso puedas ir más rápido...
El Hooper, aunque se puede mantener, con 10 Kn de viento mantenidos empieza a pedir reducir trapo. Mejor hacerle caso. Con la mayor que tengo, con una cierta barriga, si la rizas consigues una vela plana total, y la diferencia se nota. Si además recoges algo el génova, se gana en comodidad.
Estuve navegando con comodidad, e intentan desentrañar cómo se maneja la embarcación con esas olas más bien cortas y altas (alguna lo fue mucho).
Más tarde el viento cayó, y abrí todo el aparejo.
Con ese viento, con buena mar habría pasado la barra a vela (aunque siempre el FB encendido, por si acaso, como muy bien me recomendó un buen amigo, el que luego se dirá), pero tal y como estaba, no era cuestión de que me quedara desventado, cruzado o...
Así que a la altura de la punta N de la isla, éncendí motor, recogí génova, arrié la mayor, y me dispuse a entrar. La ola estaba un poco bestia. Acojonaba un poquito, aunque la verdad, me sigo fiando del Hooper.
El motor arrancó sin novedad (este año está yendo como un campeón, solventados los problemas que tuve con la boya del carburador) y avanzaba seguro, con las olas por la popa, que me lanzaban muchas veces bien por encima de los 6 kn. De repente, pasados unos minutos, se paró... ¡¡Vaya momento!! A unos 150 metros al Norte de Amandarri y con ese berenjenal...
Comprobé el "hombre al agua". Volví a cebar y tirar del arranque como un poseso. Nada.
Pensé en fondear, pero donde estaba la mayoría del fondo es muy rocoso, y tampoco me apetecía enganchar un ancla tipo arado, con cadena, en una roca y quedar allí proa a la mar recibiendo guantazos.
Pues nada, lo que había descartado desde el principio, hacerlo. Subí la mayor muy rápidamente y sin miramientos, aprovechando que estaba medio aproado, aunque no pude completar la izada, pues perdí el aproamiento, así que la ricé y así la dejé. Abrí el génova.
Tenía poca velocidad y la mar me sacudía, pero iba con el viento (N-NW y más bien flojo) por la aleta... Intenté ganar velocidad dando popa al viento y a orejas de burro (donde estaba ni pensar en aproar para buscar un través), pero con el viento también venía la ola por la aleta, así que sufrí y aguanté un poco, para subir a una velocidad de más de 3 kn y volví a poner a la aleta. El problema era que en estos momentos el canal para pasar no es demasiado ancho, pues si te aproximas mucho a la isla, hay bajíos de arena, y si te arrimas mucho a Amandarri, corría el riesgo de quedarme demasiado cerca del fondo rocoso que tiene al N (muy sucio) y de la rotura de las olas. Y cuando la barra está así, te parece aún más estrecho de lo que es...
Imagen del puerto de Lekeitio. La barra se forma entre Amandarri y la isla
Si hacéis clic en la imagen, veréis un mapa del puerto.
Pasé Amandarri bastante bien, pero luego está el problema de que la configuración del puerto y las casas, con estos rangos de vientos desventan un poquito, y la ola entraba, pero bueno, ya estaba dentro. Sin mucha velocidad, pero dentro. Lo peor pasado.
Si dijera que no pasé miedo y preocupación, mentiría. Pero lo hice lo mejor que pude, y acerté. O salió bien.
Aproveché el momento para dar otro par de sacudidas al motor. Nada. Terminé de levantar la mayor, pues pensaba que tendría que entrar al puerto a vela.
Ya no me preocupaba mucho, allí dentro tenía ayuda, y en el peor de los casos, podría fondear (en arena) o atarme a una de las boyas exteriores, aunque prefería entrar a puerto. Pues no hubo forma.
Para entrar al puerto, tenía que ceñir simplemente. No hacía más que mirar la ikurriña que está en la punta del espigón de Er (que llamamos Tinglado). A ratos ondeaba alegremente y a ratos se caía de repente. Y siempre caía cuando iba a cruzar su punta, y me quedaba sin maniobra y al garete. Dando la popa al viento, podía conseguir un nudo y algo, al menos para poder maniobrar e intentarlo de nuevo... Cuatro veces lo intenté y no había forma (o estaba muy nervioso y fallaba yo).
Me acordé de lo que leí en un libro: "Para poder navegar a vela, es crucial ganar velocidad".
En la punta del Tinglado estaban dos amigos. Uno me preguntó si necesitaría remolque. Le dije que igual sí. Fue el hombre (que parece mi ángel de la Guarda, siempre aparece en los momentos en que necesito ayuda) a por un bote de remos para darme remolque. Donde estaba no merecía la pena mover su barco.
Justo veía que se acercaba cuando en un último intento, volví a cebar y el motor arrancó. Y ya no se volvió a parar.
Y entonces vi la causa. ¡¡Estaba el tubo de la gasolina pillado con la tapa de un tambucho, precisamente en el que hago descansar mis 90 kg para patronear a motor!! Como llevaba un rato de pie, el tubo había recuperado su forma y la gasolina pudo pasar mal que bien y permitió cebar y arrancar
Como me dijo mi amigo: "La próxima no se te va a olvidar mirarlo..."
Así habrá que tomarlo...
jueves, 26 de abril de 2012
Cambio de marchas en el FB
Un tema que tengo por resolver es hacer una prolongación o "mando a distancia" para el cambio de marchas del motor fueraborda.
Colgado en el espejo, queda bastante atrás y medio tapado por el motor, al menos en el mío, y sobre todo en atraques es un poco incómodo cambiar la marcha...
No sé si este año tocará, que tengo muchas cosas pendientes, pero debería.
Mientras tanto, y a la espera de lo que haga, tenía unas fotos de un prototipo que me envió un amigo, que escribe el blog el Faro del Picacho, que recomiendo porque tiene entradas muy interesantes para los que somos pequeñitos...
No lo había comentado porque no había escrito nada sobre ello...
Pero veo que ya lo publicó en su blog, así que lo que voy a hacer es enlazar a su artículo, donde lo explica perfectamente, y con su permiso, enlazar una foto de cómo queda el invento, que FUNCIONA...
Su motor es un Mercury 6 CV de 4T, pero es clavadito en lo sustancial al del Hooper, un Mariner 5 CV 4T. Eso sí, más nuevo... :-)
La entrada en su blog: http://aloes-farodelpicacho.blogspot.com.es/p/motor-fb-cambio-de-marchas.html
Y cómo le ha quedado:
Colgado en el espejo, queda bastante atrás y medio tapado por el motor, al menos en el mío, y sobre todo en atraques es un poco incómodo cambiar la marcha...
No sé si este año tocará, que tengo muchas cosas pendientes, pero debería.
Mientras tanto, y a la espera de lo que haga, tenía unas fotos de un prototipo que me envió un amigo, que escribe el blog el Faro del Picacho, que recomiendo porque tiene entradas muy interesantes para los que somos pequeñitos...
No lo había comentado porque no había escrito nada sobre ello...
Pero veo que ya lo publicó en su blog, así que lo que voy a hacer es enlazar a su artículo, donde lo explica perfectamente, y con su permiso, enlazar una foto de cómo queda el invento, que FUNCIONA...
Su motor es un Mercury 6 CV de 4T, pero es clavadito en lo sustancial al del Hooper, un Mariner 5 CV 4T. Eso sí, más nuevo... :-)
La entrada en su blog: http://aloes-farodelpicacho.blogspot.com.es/p/motor-fb-cambio-de-marchas.html
Y cómo le ha quedado:
¡¡Bon apetit!! :-)
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