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martes, 11 de septiembre de 2012

Se nos ha roto el stay



El sábado 1 de septiembre se nos rompió el stay.

Estuvimos navegando, un barco amigo y yo, como salvajillos, con un viento NW, un tanto rolón hacia N y variable, que a ratos soplaba a unos humildes 6 Kn, como de repente subía hasta 10, mantenido, con unas rachas de hasta 12, con lo que andaba a ratos recogiendo un poco de génova o soltándolo todo, o rizando la mayor y soltando, con velocidades entre los 3,5-4 Kn en los momentos flojos y haciendo 5-6 kn en los momentos más fuertes...

Disfrutando de verdad. Además, estaba la mar entre rizada y marejadilla, pero sobre una mar de fondo relativamente pequeña, así que se podía navegar muy bien. Hacíamos bordos sin parar, jugando como chiquillos al que te cojo, al otro o a un perseguido imaginario...

A veces me parecía que el stay estaba un poco más curvado que de costumbre, pero el viento a veces era durillo...

Se acercaban las dos del mediodía. Ese día era la "bajada" en Lekeitio: el inicio de las fiestas, con el desfile de gente disfrazada para llegar a la plaza y empezar las fiestas, con la bajada de Antero.

Así que me despedí de mi amigo y volví a puerto, pues no quería ir tarde a comer.

Pasé Amandarri a vela, y delante de las boyas exteriores del puerto, empecé a recoger vela.

El enrollador iba duro, y no acertaba a ver porqué. Pensé que habría alguna vuelta mordida en el tambor, me pasa mucho. Tiré un poco y libró y se enrolló aunque con un "tacto" un poco raro...

Recogí la mayor, puse defensas y me fui a mi amarre.
Cuando estaba amarrado, abrí el stopper de la driza del génova, para aflojar la tensión de ésté, y me sorprendió que salió un buen cacho, como medio metro, velozmente. Normalmente eso no pasaba... Iba a pasar a proa y entonces me di cuenta y me sorprendió que los obenques iban flojos.

Entonces miré arriba, y descubrí el pastel: el enrollador entero colgaba de la driza y por la punta del enrollador asomaba lo que antes fue un cable, como si fuera una escoba de las viejas despeluchadas... ¡¡Ostras!!


 Así de despeluchado quedó el cable por arriba.
Lo blanco es un cabito que le até para que no se perdiera dentro.
Al enrollador le falta el tope superior, que se lo quité 
para mirar cómo estaba el cable por dentro.

En ese momento, me sonó el teléfono. Mi amigo, el de siempre, mi ángel de la guarda, el que siempre está en los buenos y menos buenos momentos, me informó que tenía algo raro en el enrollador o en el palo. Le dije que sí, que lo había visto. "¿Y el palo?".

Buena pregunta. En un aparejo fraccionado de crucetas retrasadas, son los obenques, altos y bajos, los que evitan que el palo caiga para adelante. Puedes soltar totalmente el backstay, y no caerá. Pero sólo el stay de proa evita que el palo caiga para atrás. ¡¡Glup!!

A no ser que... Con el uso del spi, había cogido la costumbre de llevar la driza del spi sujeta en el balcón de proa, con el fin de poder colocarla en el puño de driza del spi (pues suelo subirlo desde la amura que esté a sotavento). Esa driza era la que estaba sujetando el palo (esta tensa tensa) y había evitado su caída.

¡¡Santa costumbre!! Que por supuesto, seguiré manteniendo...

Lo demás,  no tiene mucha historia. Acepté la ayuda de mi amigo para bajar del todo el enrollador, desengancharlo y asegurar el palo también con la driza del génova por si acaso, y sujetar el enrollador sobre la cubierta.

Con lo que tanto el como yo, llegamos tarde a comer... Lo de este hombre es la leche y de agradecer...

El motivo de la rotura, lo achaco a años de uso, y probablemente a que el enrollador, al girar, actuaba sobre el tensor del stay, apretándolo o aflojándolo aleatoriamente. De hecho, la parte que unía el tensor a la cubierta, estaba totalmente suelta.

Me dio un poco de remordimientos pensar que abuso un poco del Hooper y de esos días durillos... aunque creo que no hago el loco (otra cosa será lo que piensen otros de mí). Con razones, mi amigo calmó mi ánimo diciendo que si un barco así no estaba diseñado para aguantar 10 o 15 kn de viento, era un delito, que aguanta eso y más... Así debe ser. Probablemente, los años y la fatiga de los materiales no pase en balde.

En breve estará arreglado, espero. Todavía me gustaría navegar un poco más a vela antes de que llegue el invierno... Por supuesto con la driza del spi sujeta en el balcón de proa...

lunes, 10 de septiembre de 2012

Paro de motor. Momento apurado y lección a futuro.



Viernes 31 de agosto, por la tarde.

Tenía ganas de navegar. Me acerqué a la "Tala", rompeolas de Amandarri, a ver la mar.

La barra estaba un poco dura, con unas olas de mar de fondo de metro, más o menos. Pero estaba montada sobre una cierta marejadilla, lo que las hacía un poco pendientes.

Tenía ganas, y cierto mono, y decidí salir.

Con todas las medidas de seguridad de rigor (chaleco automático, etc) y con la mayor rizada.

Pasé la barra razonablemente bien. Fuera no había nadie, salvo algún profesional (pescadores).

La verdad es que el aspecto de la mar era un tanto desordenada, montada sobre una mar de fondo de metro y poco, pero con marías más altas, además de un componente de marejadilla, que hacía las olas bastante rápidas.

De hecho, una ola que chocó con la aleta llegó a mojarme, reventada contra el casco (mojarme, que no entrar dentro...).

El viento era sostenido, entre 8 y 10 Kn NW, por lo que llevé la mayor rizada y medio génova.

La verdad es que cuando uno empieza en esto, parece que ir rizado es como ir frenando, un poco acojonado, y no es así. Ni tiene sentido salir rizado "por si acaso" con una brisilla, ni tiene sentido mantener todo el trapo arriba cuando te juegas una orzada en cualquier momento o el barco lleva una escora excesiva. La realidad es que en muchas ocasiones, cuando estás en esas condiciones (pasado de trapo), rizar no hace que vayas más despacio, sino más cómodo y seguro. Puede que incluso puedas ir más rápido...

El Hooper, aunque se puede mantener, con 10 Kn de viento mantenidos empieza a pedir reducir trapo. Mejor hacerle caso. Con la mayor que tengo, con una cierta barriga, si la rizas consigues una vela plana total, y la diferencia se nota. Si además recoges algo el génova, se gana en comodidad.

Estuve navegando con comodidad, e intentan desentrañar cómo se maneja la embarcación con esas olas más bien cortas y altas (alguna lo fue mucho).

Más tarde el viento cayó, y abrí todo el aparejo.

Con ese viento, con buena mar habría pasado la barra a vela (aunque siempre el FB encendido, por si acaso, como muy bien me recomendó un buen amigo, el que luego se dirá), pero tal y como estaba, no era cuestión de que me quedara desventado, cruzado o...

Así que a la altura de la punta N de la isla, éncendí motor, recogí génova, arrié la mayor, y me dispuse a entrar. La ola estaba un poco bestia. Acojonaba un poquito, aunque la verdad, me sigo fiando del Hooper.

El motor arrancó sin novedad (este año está yendo como un campeón, solventados los problemas que tuve con la boya del carburador) y avanzaba seguro, con las olas por la popa, que me lanzaban muchas veces bien por encima de los 6 kn. De repente, pasados unos minutos, se paró... ¡¡Vaya momento!! A unos 150 metros al Norte de Amandarri y con ese berenjenal...

Comprobé el "hombre al agua". Volví a cebar y tirar del arranque como un poseso. Nada.

Pensé en fondear, pero donde estaba la  mayoría del fondo es muy rocoso, y tampoco me apetecía enganchar un ancla tipo arado, con cadena, en una roca y quedar allí proa a la mar recibiendo guantazos.

Pues nada, lo que había descartado desde el principio, hacerlo. Subí la mayor muy rápidamente y sin miramientos, aprovechando que estaba medio aproado, aunque no pude completar la izada, pues perdí el aproamiento, así que la ricé y así la dejé. Abrí el génova.

Tenía poca velocidad y la mar me sacudía, pero iba con el viento (N-NW y más bien flojo) por la aleta... Intenté ganar velocidad dando popa al viento y a orejas de burro (donde estaba ni pensar en aproar para buscar un través), pero con el viento también venía la ola por la aleta, así que sufrí y aguanté un poco, para subir a una velocidad de más de 3 kn y volví a poner a la aleta. El problema era que en estos momentos el canal para pasar no es demasiado ancho, pues si te aproximas mucho a la isla, hay bajíos de arena, y si te arrimas mucho a Amandarri, corría el riesgo de quedarme demasiado cerca del fondo rocoso que tiene al N (muy sucio) y de la rotura de las olas. Y cuando la barra está así, te parece aún más estrecho de lo que es...

Imagen del puerto de Lekeitio. La barra se forma entre Amandarri y la isla
Si hacéis clic en la imagen, veréis un mapa del puerto.

Pasé Amandarri bastante bien, pero luego está el problema de que la configuración del puerto y las casas, con estos rangos de vientos desventan un poquito, y la ola entraba, pero bueno, ya estaba dentro. Sin mucha velocidad, pero dentro. Lo peor pasado.

Si dijera que no pasé miedo y preocupación, mentiría. Pero lo hice lo mejor que pude, y acerté. O salió bien.

Aproveché el momento para dar otro par de sacudidas al motor. Nada. Terminé de levantar la mayor, pues pensaba que tendría que entrar al puerto a vela.

Ya no me preocupaba mucho, allí dentro tenía ayuda, y en el peor de los casos, podría fondear (en arena) o atarme a una de las boyas exteriores, aunque prefería entrar a puerto. Pues no hubo forma.

Para entrar al puerto, tenía que ceñir simplemente. No hacía más que mirar la ikurriña que está en la punta del espigón de Er (que llamamos Tinglado). A ratos ondeaba alegremente y a ratos se caía de repente. Y siempre caía cuando iba a cruzar su punta, y me quedaba sin maniobra y al garete. Dando la popa al viento, podía conseguir un nudo y algo, al menos para poder maniobrar e intentarlo de nuevo... Cuatro veces lo intenté y no había forma (o estaba muy nervioso y fallaba yo).

Me acordé de lo que leí en un libro: "Para poder navegar a vela, es crucial ganar velocidad".

En la punta del Tinglado estaban dos amigos. Uno me preguntó si necesitaría remolque. Le dije que igual sí. Fue el hombre (que parece mi ángel de la Guarda, siempre aparece en los momentos en que necesito ayuda) a por un bote de remos para darme remolque. Donde estaba no merecía la pena mover su barco.

Justo veía que se acercaba cuando en un último intento, volví a cebar y el motor arrancó. Y ya no se volvió a parar.

Y entonces vi la causa. ¡¡Estaba el tubo de la gasolina pillado con la tapa de un tambucho, precisamente en el que hago descansar mis 90 kg para patronear a motor!! Como llevaba un rato de pie, el tubo había recuperado su forma y la gasolina pudo pasar mal que bien y permitió cebar y arrancar

Como me dijo mi amigo: "La próxima no se te va a olvidar mirarlo..."

Así habrá que tomarlo...


martes, 28 de agosto de 2012

Velas, peces y lunas



Navegadita en una tarde de agosto que acabó en noche, o de cómo me estrené como navegante a vela (balandrista, como dicen en Lekeitio) nocturno en el Hooper.

Bajé tarde al Hooper. Sobre las 7 de la tarde. Unos deberes domésticos me habían impedido bajar antes. De todas formas, esa tarde había una brisita del E o NE, que tampoco presagiaban muchas emociones. Así que decidí hacer un par de cosillas pendientes en el Hooper y salir luego a cacear un poco, a ver si pescaba algún pez.

Y es que, desde que empecé con esto de la vela, siempre pienso que tengo que ir a pescar, pero luego, cuando voy a vela tan ricamente, y tan entretenidamente muchas veces, me da mucha pereza poner la caña. Así que ya van años que casi el único pescado que se come en casa es el que compro...

Salgo. Voy a ir a motor así que casi ni recojo las defensas, sólo un par de bolas que tengo las subo a la cubierta, porque si no me van a pegar en el agua. Preparo la caña y la pongo en el cañero. Soltaré 50 metros de línea hasta el plomo de 350 gr y luego el bajo de línea, casi otros 50 metros, hasta el pez artificial. Uno que imita a nosequé, pero tiene buena pinta, y ya ha pescado algún otro pez. A motor a unos 3 Kn de velocidad.

El mar tiene una insignificante ola, está casi plano...

Veo fuera otros amigos "balandristas", pero casi sin velas, pienso que también estarán pescando. No me acerco. Luego me arrepentiré, porque me dirán que han visto unos cuantos delfines, a media milla de la costa... :-( Pero voy a lo mío.

Doy un par de pasadas por un sitio un poco querencioso, tanto para lubinas (cuando las dejan estar) como para hagin-zorrotzak (o lanpo, o serruchos, Sarda sarda), que cada vez se dejan ver más, aunque este año no he oído que se hayan pescado muchos aún... Nada. No pica nada.

Decido irme a la zona donde suelo (solía) pescar verdeles (caballa, Scomber scombrus) cuando es su momento, a unas 3 millas al N-NE del puerto de Lekeitio. Primero porque me apetece alejarme un poco, y segundo porque siempre circula un tópico entre pescadores de que "¿serruchos? A dos millas tienes los que quieras...". A ver si es verdad...

Subo un poco la velocidad, hasta 4,5 nudos, si no se me va a hacer de noche antes de llegar. Llego a la zona y tanteo un poco a ver, pero no pica nada. Cambio de pez, a un Yo-Zuri flotante de 12 cm, color RH (Red Head, cuerpo en blanco y cabeza roja, un clásico), que se verá mejor que el otro y es muy atractivo en aguas profundas. También bajo el peso del plomo hasta los 200 gr, pues como se acerca la noche, el plancton sube y los depredadores y los depredadores de los depredadores también lo harán. O eso pienso al menos.

Llevo una media hora sin picada. Son las 9 pasadas. La brisita se ha estabilizado como una brisa sostenida del E-NE, que no tiene mala pinta. Así que me dan las tentaciones... ¿Y por qué no? Quito la funda de la mayor, dejo limpia la maniobra, drizas y escotas y... "¡¡Izar mayor!!" "¡¡A sus órdenes, capitán!!" (Es para hacerme la ilusión de que mando algo :-)).

El Hooper navega a unos 3 Kn, bien para cacear. Pongo rumbo S-Sw, para Lekeitio, con el aparente por el través de babor.

Sigue sin picar nada, así que decido recoger la caña. Justo en ese momento, la puntera se dobla mucho y el carrete empieza a escupir línea, mientras la carraca protesta con todas sus fuerzas "TRRRRR...".
Pongo el Hooper "al pairo", para no preocuparme de la caña ni de velas y comienzo a cobrar. Los primeros 25 metros se deja, pero luego vuelve al ataque, así que me cuesta mucho llegar hasta el plomo. Tiras y aflojas contínuos. Pienso que será un buen pez, por encima de los dos kilos. Casi seguro, un hagin-zorrotza.
Retiro el plomo y sigo recogiendo. En ese momento, arranca para el otro lado y pasa por debajo. Siento como la línea roza el casco o la orza. Probablemente ésta. Ya dice un amigo: "Hagin-zorrotza arrain gaizto gaiztoa da" (El serrucho es un pez muy malo, muy cabr...)
Pongo la caña al medio para que Hooper abandone el paireo y no se cruce en el camino del sedal. Conseguido, pero en ese momento, el pez tira hacia el otro lado, hacia popa, con tal mala suerte que la línea hace una vuelta mordida a 2 cm de la punta del chicote que ata una defensa pequeña que tengo en la aleta de estribor (tenía que haberla quitado). El pez para e intento librar la vuelta, pero arranca de nuevo. Veo la línea tensarse, empieza a silbar con la brisa hasta que "PASS", estalla por el nudo.

Me da mucha pena por tres cosas:
  • He perdido mi pez. Bueno, se ve que en realidad no era mío.
  • He perdido una buena "rapala", con lo que cuestan.
  • El pez se va con una rapala enganchada de 12 cm. Espero que al menos consiga quitársela y sobreviva...
Con todo el jaleo, se ha hecho de noche. Hemos estado un buen rato negociando. Más de 15 minutos.

Seguimos navegando. Recojo la caña y enciendo las luces. Sigo estando a 3 millas y pico de Amandarri (la punta del rompeolas de Lekeitio), así que voy a volver de noche-noche. Con nocturnidad y alevosía.

¡¡Vaya!! Ahora que veo la foto, 
esa vela se podría trimar mejor...

Sí, alevosía porque sabía que pasaría esto ;-) (aunque cuando he salido no esperaba volver a vela).

Llevo tiempo dando vueltas a la idea de hacer una navegada a vela de noche, pero la Capitanía (la de casa, se entiende) no me da el despacho. En fin, la noche es peligrosa, nadie sale de noche, por algo será... Supongo que un poco mezcla de realidad (objetivamente hay más riesgo de que pase "algo") y de miedos atávicos (la noche nos da respeto a todos, aunque parezca poco probable que existan monstruos que salgan de las profundidades para llevarte con barco y todo al fondo...).

Llamo por teléfono a mi mujer y le explico que estoy bien, que las condiciones son estupendas y la hora a la que calculo que llegaré, y que cuando entre a puerto la llamo.

Bajamos navegando a 3,5-4 Kn, trimando las velas un poco al reflejo de las luces de navegación y por la forma que toman. Porque no veo apenas los catavientos. Bueno, tengo una luz de esas que se sujetan en la cabeza, en plan casco, pero no me apetece buscarla. Sería como fastidiar un poco este momento... Hooper navega tranquilo pero decidido. De noche parece que el viento y las olas en la costa, se oyen más.

Disfruto del momento como un enano. Las sensaciones son enormes. Lekeitio desde el N se ve bonito, con la iglesia iluminada como si estuviera en medio del pueblo y por encima de él, vigilándolo y protegiéndolo, y con la iluminación que le pusieron, se ve imponente. Trato de sacar una foto, pero no se va a ver ni taba, sólo negrura y algo iluminado borroso.

De repente, oigo lo que parecen unas explosiones. ¡¡Ostras, los fuegos artificiales de Donostia!! El viento, del E, trae los ruidos. Veo los fuegos desde el Hooper. Lejanos, claro. ¿Se puede pedir más?

Llego a vela hasta la isla, hasta que ésta me desventa y las velas se mueren. Pongo el motor y al ralentí, navego para entrar al puerto. No tengo prisa. Me dan ganas de darme la vuelta, pero me pueden asesinar si lo hago... :-) Recojo las velas mientras el Hooper avanza manso a través de la barra, absolutamente tranquila. ¡¡Qué gozada!!

Entro a puerto con una sensación de satisfacción y tranquilidad increíbles. Llamo a la "Capitana" para comunicarle mi posición.

Esto hay que repetirlo. A ver si consigo el dichoso despacho...

miércoles, 22 de agosto de 2012

Excursión Lekeitio - Mutriku


Este verano no ha sido muy pródigo en navegaciones "largas". Por unas razones y otras, he dedicado mi tiempo libre a terminar algunos bricos siempre pendientes y a pequeñas vueltas de dos o tres horas, con lo que te limitas a salir de puerto y dar unos bordos delante de éste.

Así que lo único que puedo contar, en este sentido, son dos excursiones a Mutriku, separadas una semana y un poco distintas entre ellas, por diversas circunstancias.

En ambas se trataba de salir de Lekeitio e ir a Mutriku a comer, y vuelta a nuestro puerto a la tarde. En la primera fui solo, y creo que resultó más interesante en el aspecto náutico. En la segunda fuimos dos barcos, sendos matrimonios. En uno de ellos, un Puma 26 un matrimonio amigo, y en el Hooper, mi mujer y yo, bueno y nuestras perras (primera singladura para Sue). Fue un día muy agradable, con buen viento y mar y muy interesante por... luego os cuento :-)

Empiezo por el primero, y en el que creo que me extenderé más.

 

Primera excursión

Era un martes de julio. Subí al Hooper a las 11 de la mañana, lo que quedó como hora oficial de inicio de la excursión. Bueno, en teoría, porque ya se sabe que luego hay que preparar las cosas, revisar, arrancar motor, preparar drizas, escotas y demás cabos para que la maniobra esté limpia, guardar bien las cosas que no necesitaremos durante el viaje y poner a la mano las que sí, arrancar y abandonar el atraque, quitar y guardar defensas, quitar funda de la mayor e izarla antes de salir de puerto, ponerse el chaleco salvavidas inflable, preparar la línea de vida... Y todo eso, lleva su tiempo, y más si estás solo.

¿Izas la mayor dentro de puerto? Pues depende. Si el viento viene en una dirección que resulte cómodo hacerlo o no sopla con intensidad dentro de puerto, sí, sobre todo si fuera hay una cierta ola, como era el caso. Así que lo hice.

Aquí podéis ver el trayecto que hice. Debajo de la imagen tenéis el enlace al mapa de la navegada.



Viaje a vela: Spi y orejas de burro


Salí con un viento NW de unos 5 kn, un fuerza 2. La mar de fondo era del NW también, bastante tendida y de una altura de metro a metro y medio. Salí rumbo casi Norte, para ganar "altura", pues esperaba bajar con viento de popa o casi, y quería dejar un cierto resguardo a la costa, para no tener demasiados problemas con la ola, al levantarse sobre los bajíos de la costa. Seguramente si hubiera subido otra milla más arriba, hubiera sido mejor...

Vista cómo estaba la cosa, estaba claro: Izar Spi y bajar con el viento de aleta, por la aleta de babor, , intentando evitar abatir hacia la costa, para terminar entrando de través a Mutriku.

Bueno, eso es lo que me pareció, aunque quizás no valoré mucho la mar de fondo...

El caso es que subí el spi y navegaba más o menos cómodamente a unos 3 nudos. Más o menos porque la ola, que recibía como el viento por la aleta, si no estabas atento y fino con la caña, tendía a empujarte y a aproarte a babor. Y la verdad es que con el spi, braza y escota casi permanente a la mano, y solo, no te quedan muchas manos para ser fino con la caña...
Eso conllevó en que alguna que otra ola me aproara más de lo debido, y el spi tomara aire por el grátil, por la cara de sotavento, teniendo tendencia a acercarse peligrosamente al stay. De hecho una vez se enrolló bastante en él. Hablo de memoria y digo lo que creo recordar que hice, porque en el momento haces cosas que te parecen adecuadas, aunque no las pienses mucho. Lo desenrrollé, creo, sin demasiado problema recuperando el viento casi hasta la popa, lascando un poco la escota para que no presionara mucho, y volviendo poco a poco hasta la aleta, permitiendo que fuera tomando poco a poco aire por el grátil, como Dios manda, y con ello se fue desenrredando poco a poco y volvió a portar bien. Menos mal.

Pero... esto de navegar de popa a spi tiene sus ciertos riesgos, y uno de ellos es que estás tan entretenido con los cabos, la vela, simetrías de la vela, llevar el spi centrado y si no lo está seguirlo, caña, que no te das cuenta de lo que hace el viento, y además como llevas el aparente casi "matado", no lo notas.

¿A qué viene eso? A que ya no navegaba a 3 nuditos, iba a 4,5 - 5, y las olas seguían presionando y aunque el spi iba alto e hinchado, la ola te hacía escorar artificialmente, mientras que el spi iba por libre a lo suyo, y empezaba una tendencia al bamboleo. A ser más fino con la caña para evitar el golpe de ola y seguir al globo...

Y en eso entretenido, cuando me pareció que iba bastante rápido. Entonces vi que el GPS marcaba entre 6 y 7,2 Kn, según la ola nos parara o nos lanzara, y el spi iba bamboleando más cada vez. Pensé que no eran condiciones para seguir llevándolo yo solo y jugarme alguna historia rara, así que pensé en arriarlo. Si tuviera un buen piloto o alguien acompañando a la caña, quizás lo hubiera mantenido.

Pensé: "pues abro el génova, para desventar y bajo el spi". Así se debe hacer. ¡¡Amigo!! ¡¡El génova no se quiere abrir!! Quizás porque no lo he hecho bien, pero una escota del génova, la "tonta", se ha enrollado en la punta del tangón, y no quiere soltarse ni se abre. Pienso en unos segundos "y ahora, ¿qué?". "Solo y en esas condiciones, no voy a ir a proa a soltar el rollo, para que me vaya de orzada y organice una. Hay que bajar el spi. Como sea". 
Con ese aire, bajar el spi, a lo burro, puedo romper algo, pero habrá que arriesgarse. Lasco la braza, que sale disparada un par de metros, no más, con lo que el spi se sitúa detrás de la mayor. Como el aparejo es bastante fraccionado, el spi pierde aire detrás de la mayor, así que ¡¡decisión!! Abro el stopper de la driza del spi y empiezo a bracear como un loco la escota, el puño y pujamen y baluma, hasta que tengo el pañuelo en la cabina, sin que nada se haya ido al agua. La verdad es que me parecía que había sido mucho más fácil que lo que me imaginaba. Mejor.

Ahora ya más tranquilo, sólo con la mayor, voy a proa atado con la línea de vida del arnés del chaleco automático y deshago el lío y quito el tangón y pongo el resto de la maniobra del spi en su sitio. Abro el génova y sigo navegando a un largo.

Pasado ese apretón, el viento ha debido de bajar algo. No sé que velocidad tiene o ha habido. Me faltaban piernas y brazos para ir a buscar el anemómetro de mano... Pero viendo después en winfinder las observacione del faro de Lekeitio, marcó en esos momentos un viento de media fuerza 5 con alguna racha de más. Para los incrédulos :-), tenía guardado la web en el móvil, pero no he encontrado forma de pasarlo al ordenador, así que os tendréis que fiar de mi palabra... :-)

El resto del viaje lo hacemos, Hooper y yo, a rumbo directo a orejas de burro con la mayor rizada a una velocidad entre 4 y 6 nudos, según nos hiciera efecto la ola. Más adelante bajó aún más el viento y quité el rizo a la mayor, manteniendo la misma velocidad. Iba cómodo, aunque el génova creo que pedía que lo atangonaran, pero no era cuestión de hacer más aventuras, pues entre un follón y otro, la hora iba para adelante...

En Mutriku


Mutriku y su puerto al fondo, al través del Hooper.

Sobre las 14:45 entraba en el puerto de Mutriku, sin mayor novedad. Un hombre muy amable, que viajaba en una roulotte con un montón de chavales además de una mujer y una niña, que parecían de su familia, me ayudó a atar amarras. No es imprescindible, pero siempre es más cómodo si te ayudan. Le di amablemente las gracias cuando salté a tierra, después de poner amarras, etc, etc, y dejarlo "a mi gusto".

Hooper atracado a la "pared"


El agua del puerto limpísima y las paredes llenas de vida. Se veían unos plumeros o abanicos de mar impresionantes de bonitos, y mejillones grandes por todos lados.

El puerto de Mutriku, siempre me parece impresionante, porque me recuerda a historias de corsarios y galeones. No sé si históricamente tendrá que ver, seguro que no, pero con esa bocana tan estrecha y alta, que parece más de defensa que otra cosa... La realidad quizás sea que es tan estrecha para librarse de los temporales del NW, pero soñar es libre.

Los muelles interiores que cierran el puerto.
Detrás de estos el rompeolas viejo, y al fondo, el nuevo rompeolas
en el que está instalado el generador de electricidad por olas

Me fui a comer al Bar-Pensión-Restaurante de la Cofradía. En un sitio estratégico del puerto, lo podéis ver en el plano del puerto que tengo hecho en Google Maps, me pareció un bonito sitio. No se come barato-barato, pero no es caro. Tampoco es que tenga muchos platos a elegir, ni es una gastronomía de esas de renombre, pero hay suficiente variedad y me parece un buen sitio. Os pongo lo que comí y los precios:
Ensalada (5,50 €), atún encebollado (11 €) muy rico, postre queso idiazabal y membrillo (5 €), pan y cervezas (a 2 euros la caña creo). Más IVA. Para hacerse una idea de la realidad de los precios, un menú del día por estas tierras te puede costar entre 10 y 15 €. Además, tanto la ensalada como el postre, se podrían compartir entre dos personas, pues eran raciones hermosas.

El Elenita Berria, el último pesquero de Mutriku 
y el edificio de la Cofradía

Es un lugar abierto, en plan cervecera, con mesas largas (aunque también hay algunas de 4 personas). Me parece un sitio bonito para comer en verano sin mucha pretensiones.



Después cafecito, paseo por el puerto y al Hooper, pues quería pasar por Ondarroa.



 Por estas escaleras habrá pasado mucha gente de mar

 A quién y cuándo se le ocurriría
taladrar la arenisca para atar amarras...

De Mutriku a Ondarroa


De Mutriku a Ondarroa, que serán como 2 millas y algo, las hice a motor, pues se levantó el viento de NW de nuevo, unos 10 nudos creo yo, luego tenía aire y mar (seguía la mar de fondo, algo más baja, en torno al metro, de NW) de cara. A 4 - 4,5 Kn. Tan en contra estaba aire y mar que acabé poniéndome un forro polar (no gordito) y la ropa de agua para los rociones, ademés del consabido chaleco salvavidas. Y el día en sí era más bien caluroso...

Así que los que me vieron entrar en Ondarroa así vestido, no sé qué pensarían...

 Pasado ya el rompeolas del Puerto de Ondarroa

Atraqué en la ría, antes del puente de Calatrava, pues evidentemente con un velero no se puede pasar, no al menos si se quiere salir también en velero... :-).



Podéis ver un plano del puerto de Ondarroa en Google Maps en el que he señalado algunos detalles.

Se puede fondear en el medio de la ría (una vez pasada la entrada al puerto grande, o bien contra la pared. Hay que tener cuidado con la pared porque tiene unos huecos grandes, en forma de ojivas, que para barcos grandes no importa, pero para pequeños... parece que se te va a colar por el agujero... y dentro además hay unos bloques bajo la superficie bastante amenazadores...



También hay pantalanes, pero esos pantalanes corresponden a amarres adjudicados a embarcaciones (por lo que se ve, a una pareja de embarcaciones que atan abarloadas), por lo que no se pueden usar.

Tras un paseito por Ondarroa, volví al Hooper y me fui hasta Lekeitio, a motor, pues el viento y la mar seguían en contra, aunque el viento bajó mucho, por lo que la vuelta fue razonablemente agradable y rápida.



Más fotos de la excursión:

La segunda excursión

Como ya he dicho, repetimos el plan, pero esta vez no en solitario. Fuimos dos embarcaciones.

La ida fue muy agradable, con un viento NE de 5-10 nudos, por lo que para no ir por la costa, volvimos a hacer un bordo bastante al norte, unas 2 millas sobre Lekeitio, virar y bajar en ceñida-descuartelar hasta Mutriku.

El viaje fue relativamente rápido (hablando de veleros, por supuesto). La comida, el paseo por Mutriku, y la vuelta a motor, porque el aire se había declarado en huelga, fue muy agradable.

¿Y si no pasó nada, por qué lo cuentas?

Pues porque sí pasó algo. Mi mujer y yo pudimos ver una orca.

Fue algo muy breve y no tuve opción de sacar fotos. Estábamos sentados en babor, cuando vimos una sombra grande negra pasando a unos pocos metros por estribor. Pensé inmediatamente en una ballena, aunque no podía ver su tamaño real, hasta que vi los típicos papos blancos de las orcas.
En cuanto nos pasó, subió a respirar enseñándonos su aleta dorsal, su costado y parte de su tripa.
En cuanto a su "eslora", nos pareció que sería tan grande como el Hooper más o menos, o sea que unos seis metros.
Lo que sí me pareció es que su aleta dorsal no parecía muy larga y era de punta redondeada. Por lo que he visto, parece que eso pueda corresponder a una hembra o un joven (o que nos hayamos equivocado de bicho :-)). También nos llamó la atención que sólo vimos (o sólo se dejó ver) ella, ninguna más, y es sabido que las orcas viajan en grupos o familias...

He buscado alguna imagen que pudiera reflejar lo que vimos, y aunque no se vea muy bien, ésta es la más parecida que he visto por ahora:



Por cierto, que parece que hay teorías que hablan de tres líneas evolutivas distintas de orcas, tan distanciadas que se plantean si se deben considerar subespecies o incluso especies distintas.
Algunas referencias al respecto:
Fue curioso que cuando contábamos lo que habíamos visto, la mayoría te preguntaban: "¿Y no habéis tenido miedo?".
Pues la verdad es que no, sólo pena de que no durara más y no poder sacar alguna foto... Pero los tópicos y los terrores atávicos, no descansan...

jueves, 3 de mayo de 2012

Ciclo de charlas 2012 Museo Maritimo Bilbao


Como ya comenté en una entrada anterior (la de autosuficiencia en las velas), el Museo Marítimo de Bilbao viene organizando unas charlas periódicas sobre temas relacionados con la mar. Creo recordar que éste es el segundo año.

Las charlas son de entrada libre y al finalizar se invita a una copa de vino, para ayudar a la charla "postcharla".

Aunque algunas ya han pasado, pongo el calendario del ciclo del 2012 por si lo consideras interesante y te quieres anotar alguna en la agenda...
Por cierto, les podéis pedir (en las direcciones de más abajo) que os manden información sobre los ciclos o las charlas...

  • 6 de marzo: El Pecio de Bakio (José Manuel Mates Luques, arqueólogo)
    • Un buque inglés de finales del siglo XVIII en la playa de Bakio.
    • El trabajo de los arqueólogos.
    • Los objetos recuperados y su catalogación.
  • 27 de marzo: Regata Ingenieros-Deusto. XXXII edición (José María Gorostiaga, Pride, Comité Organizador de la regata)
    • Historia, tradición y anécdotas.
  • 17 de abril: Taller de velería, las reparaciones a bordo (Miguel Lejarza, ADN Náutica)
    • ¿Cómo está cosida una vela?
    • Reparaciones a bordo.
    • Materiales de respeto y reparaciones a bordo.
  • 8 de mayo: El motor diesel. Reparaciones de emergencia a bordo (Asociación Vasca de Capitanes y Patrones de Yate, Itsasamezten)
    • Diagnóstico de problemas.
    • Repuestos y herramientas imprescindibles.
  • 22 de mayo: El Euskera en la base de la navegación (Javier Goitia Blanco)
  • 5 de junio: Navegación a vela adaptada para invidentes. Primeras experiencias en Euskadi. (Ania Miner, "Proyecto Cierra los ojos y velas")
    • Formación de náutica para invidentes.
    • Instrumentos de navegación adaptados.
Lugar: Auditorio del Museo Marítimo (en la planta baja, por la entrada principal del museo).
Hora: 7 de la tarde.
Tras la charla  se ofrecerá una copia de vino, cortesía de Grupo Iruña y Paternina.



MUSEO MARÍTIMO RIA DE BILBAO
Muelle Ramón de la Sota, 1 48013 Bilbao Telf. 94 608 55 00
http://www.museomaritimobilbao.org
info@museomaritimobilbao.org
En twitter @MaritimoBilbao

jueves, 26 de abril de 2012

Cambio de marchas en el FB

Un tema que tengo por resolver es hacer una prolongación o "mando a distancia" para el cambio de marchas del motor fueraborda.

Colgado en el espejo, queda bastante atrás y medio tapado por el motor, al menos en el mío, y sobre todo en atraques es un poco incómodo cambiar la marcha...

No sé si este año tocará, que tengo muchas cosas pendientes, pero debería.

Mientras tanto, y a la espera de lo que haga, tenía unas fotos de un prototipo que me envió un amigo, que escribe el blog el Faro del Picacho, que recomiendo porque tiene entradas muy interesantes para los que somos pequeñitos...
No lo había comentado porque no había escrito nada sobre ello...

Pero veo que ya lo publicó en su blog, así que lo que voy a hacer es enlazar a su artículo, donde lo explica perfectamente, y con su permiso, enlazar una foto de cómo queda el invento, que FUNCIONA...
Su motor es un Mercury 6 CV de 4T, pero es clavadito en lo sustancial al del Hooper, un Mariner 5 CV 4T. Eso sí, más nuevo... :-)

La entrada en su blog: http://aloes-farodelpicacho.blogspot.com.es/p/motor-fb-cambio-de-marchas.html

Y cómo le ha quedado:


¡¡Bon apetit!! :-)

jueves, 19 de abril de 2012

Autosuficiente en las velas...

El martes estuve en una charleta práctica que se hizo en el Museo Marítimo de Bilbao.

La charla "Taller de velería, las velas a bordo", la daba Miguel Lejarza, de ADN Náutica (velería) y en lo poco que lo conozco, por un par de chapucillas que me ha arreglado, buena gente.



Además, a la salida nos invitaron a unas copitas de vino tinto de Paternina, que estaba muy bueno (aunque tomado a palo seco... para la próxima habrá que llevar un poco de pan y chorizo... :-))

Francamente, la charla me pareció muy interesante. Una pena que no hubiera mucha gente (no sé si las fechas, el tiempo...)

Y encima Miguel tuvo la gentileza de regalarnos unos cinturones hechos por él con material de velero...

Tenía dos partes, en una primera Miguel comentó los puntos por donde más frecuentemente rompen las velas (pensando en una mayor, génova/foque y espi) y cómo se podían reforzar. En una segunda parte, daba un cursillo intensivo y acelerado de cómo resolver algunas situaciones de rotura de vela, de fortuna, para poder seguir usando la vela. Viéndole parecía de lo más fácil...

La idea central era la autosuficiencia en una situación de rotura de una vela, pensando en una navegación de altura o en zonas donde no se puede encontrar una velería... Pero personalmente pienso que el marino, siempre tiene que intentar ser autosuficiente, y ser capaz de salir de cualquier apuro, sea motor o vela...

No voy a repetir todo lo que dijo, porque además lo haría mal... Si tenéis oportunidad y se repite, intentad ir...

Sí que voy a recoger alguna cosilla, y en concreto lo que él planteaba que siempre debería estar a bordo para una reparación de fortuna... Ya sé que en un plan de navegación como el mío, pues oiga, se quita la vela y se va a motor... pero nunca viene mal saber hacerlo y con qué...

Vamos pues con la lista de la compra:
  • Hilo de coser velas (poliéster)
  • Piola (hilo encerado). Sirve para lo mismo, pero es más grueso, corre mejor (pues está encerado) y es más fácil de usar...
  • Agujas de coser y repujos (refuerzos para empujar las agujas) o mejor alguna aguja-repujo (una aguja enmangada en un trozo de madera)
  • Alguna anilla inox.
  • Cinchas de poliéster 
  • Rollos de dacrón insignia (adhesivo)
  • Rollos de nylon adhesivo (para los spis)
  • Paños más grandes de dacrón (láminas autoadhesivas o no)
  • Tijeras.
  • Alcohol (para pegar los parches, la vela tiene que estar muy seca; se ayuda a secar y limpiar con alcohol)
  • Cinta adhesiva de dos caras.
  • Recomendable: "pumpies" (creo que les llamó así, son como esas chinchetas que se usan para murales de corcho, pero más grandes y fuertes) y una tabla.
En los tejidos de dacrón (mayor y foques-génovas), se puede poner encima del roto unas bandas de dacrón adhesivo (redondeando las puntas), si no es un roto muy grande. Si se pone la pegatina por los dos lados, es importante que no coincidan exactamente...
Me refiero: Pon las dos manos juntas, como rezando. Ahora mueve un poco una mano a cada lado... Siguen juntas, pero se ve parte de las dos palmas... Así tienen que quedar las pegatinas. ¿Se entiende? No exactamente superpuestas...
El dacrón, original o la pegatina, se puede coser (siempre en zig-zag) sin miedo.
 Si el roto es muy grande, hay que poner un trozo grande y sustituir la parte rota después... Es como si pusieras un trozo de parche grande, que se puede unir a la vela con cinta adhesiva de dos caras, y reforzar con una tira de dacrón adhesiva o coser... No concreto más para no meter la pata...

En los tejidos de nylon (spis) hay que distinguir tres casos:
  1. roto pequeño. Antes de que se haga una avería grande, con rollo de nylon adhesivo para reparar spis.
  2. Roto más grande, tipo un "siete". Quedará más fuerte aunque menos elegante usando dacrón adhesivo.
  3. Grandes rotos: habría que usar un parche de tejido de espi, por encima del roto, sujeto con la cinta adhesiva de doble cara más una cinta por encima de nylon adhesivo (rollo), y recortar lo roto. Igual que he dicho antes, no concreto más...
Las velas de nylon (spis) y las de regatas (de pentex, carbono, etc) no se pueden coser, pues rasgan. Se deben reparar con cintas o trozos autoadhesivos.

Antes de acometer la reparación o pegar el parche, hay que poner la parte rota sobre una superficie plana y buscar una posición que corresponda al corte que tenía antes de la rotura. Más o menos: si vamos tirando de las partes laterales, veremos que aparecen arrugas. La posición correcta será cuando no haya arrugas... Para poder conservar esa posición mientras arreglamos es para lo que se pueden usar los "pumpies" antes dichos para clavar la vela en una tabla. Por lo menos con las de dacrón se hace. Con las otras (Nylon o composites) no me atrevo a afirmarlo...

Si encontrara alguna página interesante, la añadiré...